París propone la vuelta a lo latino y a las formas orientales

Como consecuencia de los atentados del 11 de septiembre, en los desfiles se dejó notar la falta de público procedente de Estados Unidos

Rojo Valentino, en una colección de influencia mexicana. Pinche sobre la foto para ver la galería galería de imágenes

Orientalismo en Gaultier.

Cuero y leopardo en la colección de Tom Ford para Yves Saint Laurent.

La ciudad del Sena ha sido escenario, como cada otoño, de los desfiles de prêt-à-porter, en los que más de cien casas de moda del mundo exponen sus creaciones para la temporada de primavera verano. En estos días, París ha estado tomada por periodistas, modelos y estilistas, que han acudido fieles a su cita con las presentaciones más importantes del calendario de la moda. Sin embargo, se ha dejado notar una menor afluencia de público y compradores, principalmente de origen estadounidense, quizás decididos a no abandonar su país en estos momentos de clima bélico e incertidumbre mundial. Así, se echó de menos a los responsables de los almacenes Saks, Neiman Marcus y Bloomingdale’s, cuyos huecos en primera fila de los desfiles más importantes fueron cubiertos con invitados de última hora.

No obstante, el mundo de la moda no ha parado su actividad, en un intento por seguir con la normalidad tras los trágicos sucesos del 11 de septiembre. Sobre la pasarela se han dado cita la magia y la espectacularidad habituales; se ha dado la bienvenida a nuevas marcas, como Stella McCartney, y los veteranos han reafirmado su puesto de visionarios de la moda.

En cuanto a tendencias, la sorpresa llegó de la mano del siempre acertado Valentino, que frente a la ola de orientalismo en que vive sumida la moda desde hace varias temporadas, propone una vuelta a lo latino, con referencias de aroma charro, en la frontera al sur de Río Grande.
Volantes, lunares y referencias hispanas hubo también en el desfile de Alexander McQueen, con una colección llena de referencias taurinas. Por su parte, Tom Ford para Yves Saint Laurent dejó boquiabierta a la concurrencia gracias a una brillante presentación digna del Saint Laurent de los primeros años 80, el rey de la sahariana y la piel de tigre.
Sin embargo, Oriente y las tribus de África y de Asia central son los espejos en el que siguen miran muchos diseñadores. El que más representa esta tendencia es John Galliano, que en su desfile para Dior presentó una colección que podría recibir el calificativo de ‘mix étnico’, al que el gibraltareño añadió gorras de béisbol, sombreros vaqueros y otros elementos netamente americanos.
También las propuestas de Jean Paul Gaultier se empaparon de aires exóticos, esta vez La India y Nepal.

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