Charlenne eligió para su gran noche en Manhattan un vestido muy particular, unos pendientes en “cascada de brillantes” y un nuevo peinado con la melena ligeramente ondulada y peinada hacia atrás
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Con su puesta en escena, Charlene se distanció un poco más de su puesto como sirena, pero se acercó aún más a los Grimaldi. También la princesa Gracia lució pendientes en "cascada de brillantes"

CHARLENE WITTSTOCK HOMENAJEA 'A SU MANERA' A LA PRINCESA GRACE EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK

El príncipe Alberto le dio el papel de "co-anfitriona" durante la entrega de los premios creados por el príncipe Rainiero en honor a su esposa

16 OCTUBRE 2008
La ciudad de Nueva York volvió a citarse bajo la bandera de Mónaco para rendir homenaje, un año más, a la desaparecida princesa Gracia. La gala, que reunió a numerosas personalidades del mundo del cine y la moda, celebró la entrega de los premios anuales creados en honor a su esposa por el príncipe Rainiero con el objetivo de apoyar a artistas emergentes en el teatro, el baile y el cine.

Charlene Wittstock, que de llegar al altar, pasaría a ser, además de Princesa, marquesa de Baux, duquesa Valentina, condesa Carlades, baronesa de Saint Lo y ciento once veces dama, homenajeó a su manera a la princesa Grace y demostró que está más que a la altura para ocupar desde ya un puesto oficial entre los Grimaldi. Con un vestido rojo de raso brillante muy entallado en la cintura, escote asimétrico y pequeña cola, Charlene Wittstock puso de manifiesto con su elección que es de esas personas que busca referencias en la historia y, también, en los álbumes de palacio.

Casualidad o no, Charlenne eligió para su gran noche en Manhattan un vestido muy particular, unos pendientes en “cascada de brillantes” y un nuevo peinado con la melena ligeramente ondulada y peinada hacia atrás. Una imagen que la distanció un poco más de su puesto como sirena, pero la acercó aún más a los Grimaldi.

La novia de Alberto, que no contó este año con el respaldo de la Princesa Carolina, asumió triunfal su papel en la que fue su primera aparición como pareja en Nueva Yok y en una noche en la que el príncipe Alberto reservó para ella un lugar de honor como co-anfitriona.
La velada, que finalizó con un baile, puso de manifiesto que, definitivamente, ha dejado de ser noticia lo que antes sí lo era: que el príncipe Alberto de Mónaco aparezca en público con su novia, Charlene Wittstock. A estas alturas, lo sería lo contrario, por mucho que éste se eternice buscando una fecha para el anuncio de su compromiso.
Durante la cena se entregaron 22 Premios Princesa Gracia y dos estatuillas a nuevos artistas del teatro, la danza y el cine. El galardón especial, el codiciado Premio Raniero III, recayó en la figura de Glenn Close, en reconocimiento a su destacada contribución a las artes.


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