La Reina es la dueña última de todas las tiendas y locales del complejo comercial que ha adquirido, aunque los negocios estén a nombre de otras personas y sean administrados por ellas
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Si alguna vez se viera tentada a cambiar el menú palatino por un Mac menú, la reina Isabel podría hacerse rápidamente con uno en su recién adquirida hamburguesería, que está muy cerca de palacio

ISABEL II: DE BUCKINGHAM A 'BURGER QUEEN’

La soberana inglesa se planta en el reino de la hamburguesería con la adquisición de un McDonalds cercano a su castillo de Windsor

3 JULIO 2008
Al Burger King le ha salido un duro y regio competidor en Inglaterra: el Burger Queen, como lo han apodado los periódicos británicos. O, lo que es lo mismo, un establecimiento de la cadena McDonald's, ubicado en las proximidades del castillo de Windsor, que ha adquirido la reina Isabel II, según ha revelado el rotativo The Sun. No es que la soberana se esté planteando cambiar el trono por el mostrador de una hamburguesería, como sugería jocosamente el fotomontaje de la información en el que la Reina aparecía muy sonriente y perfectamente equipada como dependienta de la popular marca, con gorra, camiseta de franjas rojas y grises y hasta etiqueta con su nombre, Liz. No. Sólo se trata de una operación financiera.

El Crown Estate, que reúne los bienes raíces de la Corona, ha invertido 116 millones de euros en un complejo comercial en la localidad de Slough, que incluye entre otros establecimientos al citado McDonald's. De esta manera, la Reina es la dueña última de todas las tiendas y locales del centro adquirido, aunque los negocios estén a nombre de otras personas y sean administrados por ellas.

Si alguna vez se viera tentada a tomarse un Big Mac, unas patatas fritas o un Sunday, la reina Isabel podría hacerse rápidamente con todo ello en su propia hamburguesería, porque le pilla a tiro de piedra. No en vano, puede vislumbrarla al otro lado del Támesis desde sus apartamentos reales. El único problema es que la entrada para que los automovilistas puedan recoger sus hamburguesas sin salir del coche es demasiado estrecha para el Rolls-Royce de la Soberana. No obstante, el personal de palacio duda de que a la Reina vaya a apetecerle un Mac menú y decida enviar un día a buscarlo a algún miembro del personal de servicio a la hamburguesería. Por otro lado, una fuente de McDonald's dijo que en el establecimiento no se admiten perros, así que en el caso de que la propia Reina quisiera ir en persona, tendría que dejar a sus cuatro corgis fuera. Aún para la Reina y propietaria, las normas son las normas.


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