La golfista Anna Rawson y el agente de Hollywood Ted Chervin contraen matrimonio a golpe de swing

La ceremonia tuvo lugar en Maui, Hawaii, bajo la atenta mirada de un reducido grupo de invitados

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Sus habilidades con el golf no fueron el factor principal para que la deportista australiana Anna Rawson se forjara un impresionante ejército de fans dentro y fuera del green. Su cara de ángel, sus interminables piernas y sus medidas, las que también ha utilizado para trabajar como modelo, fueron detonantes para que Anna destacará en el mundo de golf, dominado principalmente por hombres.

 

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Pero esto no era suficiente para permanecer en los torneos, por ello esta chica, de 31 años, demostró que valía y que no solamente era una cara bonita, logrando convertirse en la principal competidora de la LPGA, o lo que es lo mismo la Liga Profesional de Golf Femenina. 

Ahroa y cuando acaba de sobrepasar la treintena, Anna Rawson ha contraído matrimonio en una original e íntima ceremonia en Maui, Hawaii, el mismo lugar donde hace tres años, concretamente en junio de 2010, el afortunado agente de Hollywood, Ted Chervin le pidió matrimonio rodeado de rosas y velas.

 

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Chervin, quien entregó un precioso anillo de compromiso creado por el afamado diseñador de joyas de Martin Katz, es el director de International Creative Management una de las empresas de representación de actores, directores, productores y músicos más importantes de Hollywood y tiene como clientes a actores como Winona Ryder, Sean Penn y Robert Downey Jr., entre muchos otros.

 

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Anna y Ted, quien actualmente residen en Brentwood, California, viajaron hasta la paradisíaca isla de Hawaii acompañados por un reducido grupo de invitados, que se convirtieron en testigos directos de este amor, que ha acabado con las expectativas de muchos de los fans de la australiana que suspiraban por ella.

 

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Al aire libre y con un escenario de ensueño, la golfista y el agente se convirtieron en marido y mujer, convirtiendo el césped del lugar de la celebración en un improvisado campo de golf sobre el que Anna no dudó en practicar su swing sin importarle ir vestida de novia.

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