Ortega Cano, condenado a dos años y seis meses de cárcel por homicidio imprudente y conducción temeraria

Este miércoles el torero ha conocido la sentencia por el accidente en el que se vio envuelto y en el que falleció Carlos Parra

José Ortega Cano ha conocido hoy la sentencia por el accidente mortal en el que se vio involucrado el 28 de mayo de 2011 y en el que falleció un vecino de Castilblanco de los Arroyos, en el que presuntamente el torero conducía con un nivel de alcoholemia que triplicaba la cantidad permitida.

El torero ha recibido la sentencia más leve posible: ha sido condenado a dos años, seis meses y un día de prisión por conducción temeraria y homicidio imprudente, una indemnización de 158.000 euros a la familia del fallecido y la retirada del carnet de conducir durante tres años. La defensa del diestro ha conseguido que no sea admitida la prueba de alcoholemia, pero deberá ingresar en prisión una vez la sentencia sea firme.


Ortega Cano hizo uso de su derecho a la última palabra el pasado 19 de marzo, afirmando que no bebió la noche del accidenteVER GALERÍA  


Los abogados de ambas partes han anunciado que recurrirán la sentencia. El letrado del exmatador de toros recurrirá en apelación ante la Audiencia Provincial un fallo "con el que no podemos estar satisfechos de ninguna manera". Los abogados del fallecido, por su parte, han asegurado que la familia está "medianamente satisfecha" con la sentencia, al ser ésta superior a dos años, pero que recurrirán para que la Audiencia Provincial incluya la prueba de alcoholemia y el delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol.

Los abogados cuentan con diez días hábiles para presentar recurso de apelación. En un plazo de siete a diez meses podrá resolver la Audiencia Provincial y dictar la sentencia firme. Si se mantiene la sentencia de hoy, Ortega Cano tendrá que cumplir al menos un año y diez meses o dos años completos de cárcel, según ha explicado el abogado del torero.


El abogado del torero pidió la absolución por entender que la alcoholemia de 1,26 gramos por litro de sangre es una prueba nula, pues se rompió la cadena de custodia en el hospital Virgen Macarena de Sevilla, donde Ortega Cano quedó ingresado en estado graveVER GALERÍA  


El Juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla citó este miércoles a las partes personadas en este procedimiento para notificarles la sentencia, que se conoce un mes después de que finalizara un juicio que se prolongó durante cinco sesiones, celebradas entre los pasados días 12 y 19 de marzo.

Según avanzó ayer a Efe su abogado, el diestro no ha acudido personalmente a recoger el fallo, pero deberá hacerlo en un plazo de cinco días. Su defensor, Enrique Trebolle, ha acudido hoy a conocer la sentencia, así como los abogados de la familia de Carlos Parra, el hombre de 38 años que murió en el accidente. La viuda del fallecido se encuentra trabajando fuera de España y tampoco ha acudido hoy al juzgado. Enrique Trebolle ha confesado a su llegada que el torero esperaba la sentencia con "mucha fe en Dios y en la justicia".

Tanto la Fiscalía como la acusación particular que ejerce la familia de la víctima pidieron cuatro años de cárcel para el diestro por un delito de homicidio imprudente en concurso con dos delitos contra la seguridad vial y conducción temeraria, ya que arrojó una alcoholemia de 1,26 gramos de alcohol por litro de sangre, el triple de lo autorizado, y la Guardia Civil determinó que su todoterreno circulaba a 125 kilómetros por hora en una carretera limitada a 90.


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Después de seis días de juicio, Ortega Cano hizo uso de su derecho a la última palabra el pasado 19 de marzo, afirmando que no bebió la noche del accidente: “Por mi salud no debo beber y no bebí ese día”, declaró, subrayando que únicamente se tomó dos refrescos y "se mojó" los labios con una copa de cava que le ofrecieron en un establecimiento hostelero.

El torero explicó que tiene carné de conducir desde marzo de 1974 y “nunca había tenido un accidente”. Dijo que conocía bien la carretera donde ocurrió el choque porque la usaba mucho para llevar a su hija al colegio y que no recuerda haber invadido el carril contrario y haber adelantado a la vez a dos vehículos, como aseguran varios testigos. El ganadero argumentó ante la juez que tuvo que sufrir un "vahído o un desvanecimiento", consecuencia de su arritmia cardiaca, para perder el control de su todoterreno.

El diestro dijo que la muerte de Carlos Parra ha sido "el percance más grave de su vida", y añadió que por ser un personaje público ha sufrido "una injusticia enorme". “Estoy pasando un quinario, llevo casi dos años pasándolo muy mal”, declaró, "uniéndose al dolor” de la familia del fallecido. “Yo me quería morir”, afirmó cuando se enteró de que había muerto una persona. "Que sea lo que Dios quiera y la Justicia dictamine", afirmó en pie ante la juez Sagrario Romero.

Su abogado pidió la absolución por entender que la alcoholemia de 1,26 gramos por litro de sangre es una prueba nula, pues se rompió la cadena de custodia en el hospital Virgen Macarena de Sevilla, donde Ortega Cano quedó ingresado en estado grave. 

El accidente ocurrió poco después de las 22:00 horas del 28 de mayo de 2011, cuando el torero había dejado a su hija en Villaverde del Río (Sevilla) y se dirigía a su finca Yerbabuena de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla). En el kilómetro 28,1 de la carretera A-8002, colisionó de frente con el Seat Altea que conducía Carlos Parra, que falleció al instante por traumatismo torácico severo y rotura cardiaca.

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