Cayetana, hija de Francisco Rivera: 'Echaré de menos esas corridas y cuando me brindas el toro'

Ella fue testigo de excepción de la retirada de su padre, Francisco Rivera, y además fue a ella a quien le brindó el último toro de su carrera. Cayetana Rivera vivió desde la barrera, y acompañada por Lourdes Montes, la última corrida de toros de su padre y ha expresado, a través de las redes sociales, que está de acuerdo con que no vuelva a torear, aunque reconoce que echará de menos verle vestido de luces: “Echare de menos esas corridas y cuando me brindabas el toro, pero estoy de acuerdo con la decisión #tequieromuchopapa @Paquirri74 enhorabuena”, escribía en su cuenta de Twitter.

 

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La hija de Francisco y Eugenia Martínez de Irujo, de trece años, se ha criado viendo a su padre vestido de torero y demostrando valor en el ruedo, donde se ha jugado la vida muchas tardes. Ahora, al igual que Cayetano Rivera, quien anunció su retirada hace una semana, Francisco emprende una nueva etapa en su vida y su hija, quien ha querido lanzar este mensaje a través de las redes sociales, es sin duda su mejor apoyo.

Por su parte, Francisco también ha escrito en su cuenta de Facebook para dar las gracias por todo el apoyo recibido: "Ha sido un viaje maravilloso, lleno de emociones y experiencias increíbles. Gracias a todos por vuestro cariño y apoyo. Gracias a mis compañeros por todo el respeto y cariño que me han demostrado. Y sobre todo, gracias al toro por todo lo que me ha dado. Mil veces que naciera... Mil veces que querría ser torero. Amo el toro y le voy a echar muchísimo de menos. Gracias, gracias".

Hace unos días, hablaba de la retirada de su hermano Cayetano y decía que para un torero es difícil tomar una decisión así, en el programa Cada mañana sale el sol, de Punto Radio: “Cuando un torero toma una decisión así, tan difícil y tan especial, hay que respetarle y desearle suerte en su vida fuera de la plaza. Un hombre que se juega la vida muchas tardes tiene todo el derecho del mundo a decir: ‘Hasta aquí he llegado’”. Además, también explicaba que para un torero decir hasta siempre, es muy duro: “Uno cuando se va, la intención es no volver, pero realmente no sabes si vas a aguantar. Una profesión a la que le dedicas tanto, que se queda con tanto de ti y que te da tanto, es difícil decirle adiós, hasta siempre”.

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