En el palacio de las Dueñas, donde se casaron

Excepcional entrevista y reportaje en ¡HOLA!: Los duques de Alba en su primer aniversario de boda

Con motivo del primer aniversario de su boda, los duques de Alba recibieron a ¡HOLA! en el palacio de las Dueñas, escenario del enlace. Cayetana Fitz-James Stuart y Alfonso Diez Carabantes ocupan esta semana la portada de la revista posando en uno de los magníficos salones del sevillano palacio, donde se guardan recuerdos, retratos y significativos objetos de la centenaria dinastía.

Parece que fue ayer y ya ha pasado un año desde que se unían en matrimonio, en una boda en la que pocos creían y con la que, sin embargo, ellos llevaban soñando dos largos años. La aristócrata con más títulos nobiliarios en el mundo se casaba feliz y como ella quería: rodeada por sus hijos y sus amigos más íntimos. Doce meses después, sigue vivo entre ellos el amor que, contra casi todos los pronósticos, les unió, llevándolos a buen puerto. Hoy, los duques de Alba hacen balance de su primer año de casados.

"Sigo siendo el mismo: no he cambiado, no tengo humos en la cabeza y no estoy de vuelta de nada", declara el duque. "Lo que sí tengo es ilusión, mucha ilusión", añade. "Hubo momentos en que yo no sabía si iba o venía. Pero todo ha merecido la pena. Hoy me siento un privilegiado por estar al lado de una mujer como Cayetana. Es una caja de sorpresas. Y tiene todos los resortes, reúne todos los géneros: si lo lleváramos al terreno del cine, sería una del Oeste, una de romanos, una comedia, un drama... y una de aventuras."

La duquesa, por su parte, afirma: "Estamos muy bien y somos muy felices. Alfonso me da tranquilidad y seguridad. Tiene un carácter fuerte, y yo también. Pero prefiero un hombre de carácter a uno que diga amén a todo". Y asegura doña Cayetana: "Ya sé que dicen que Alfonso es muy atractivo, y tienen razón. Pero no tengo ningún miedo, porque él no me da motivos para estar celosa".

Su esposo dice al respecto: "Con mi forma de ser, es imposible estar con alguien por interés. Valoro mucho mi libertad, el estar con alguien que yo quiero y el no aceptar nada de quien yo no quiero. Soy muy difícil en ese sentido, y cuando hay algo que no lo veo claro, tomo las de Villadiego. ¿Que qué he aprendido de mi mujer? Cayetana es una escuela de vida. De ella se aprende todo", concluye el duque.

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