Jessica Bueno y Kiko Rivera pierden el bebé que estaban esperando

Jessica Bueno ha perdido el hijo que esperaba. Según ha confirmado hola.com, la pareja se encuentra muy afectada tras esta triste e inesperada perdida.

Tanto Jessica como Kiko Rivera no han querido añadir ningún tipo de comentarios al respecto, pues en estos momentos se encuentran muy conmocionados ya que era un bebé muy deseado y consideran que se ha perdido una vida.

Las sospechas de que algo no trascurría con normalidad en su embarazo comenzaron el pasado fin de semana, cuando la guapa sevillana decidió visitar un centro hospitalario para comprobar que todo marchaba correctamente. Al parecer los médicos le recomendaron reposo aunque las anomalías volvieron a producirse y finalmente, regresó anoche al hospital al sentirse otra vez molesta.

Acompañada en todo momento por su novio y por la madre de este, Isabel Pantoja, Jessica ha pasado la noche en el centro médico, donde los médicos le han informado de la triste pérdida.

Este fuerte varapalo ha pillado por sorpresa a la pareja ya que en la primera ecografía que se realizó la modelo todo iba correctamente. Jessica se encontraba en su octava semana de gestación, de ahí que el riesgo fuera muy elevado.

Poco después de conocerse la triste noticia, Kiko Rivera aterrizaba en Barcelona, donde se reincorporó a su trabajo en el programa de televisión en el que participa, Tú sí que vales. Con el gesto serio y sin querer hacer comentarios, el hijo de Isabel Pantoja retomó sus compromisos laborales en la ciudad Condal, aunque la tristeza era patente en su rostro.

Jessica y Kiko esperaban con mucha ilusión la llegada de su primer hijo, pues este afianzaba aún más una relación que comenzaba el pasado mes de agosto. La pareja, quien el pasado 9 noviembre posaba junto a la futura abuela  Isabel Pantoja en la revista ¡HOLA! anunciando la buena nueva y su boda para el próximo mes de enero, se conoció en el concurso televisivo Supervivientes, y aunque al principio disfrazaron su amor de amistad, al final este se hizo tan patente que acabaron gritándolo a los cuatro vientos, volviéndose desde ese momento inseparables.

 

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