Nicolás Sarkozy dice que pone su granito de arena en los cuidados de su hija: 'Por solidaridad, ayudo a mi mujer por las noches'

Quería llevar el nacimiento de su hija de la forma más discreta posible, pero Nicolás Sarkozy no puede evitar comentar lo felices que se sienten él y su mujer, Carla Bruni, tras el nacimiento de su primera hija. Si hace unas semanas nos sorprendía con unas declaraciones durante su visita a Barack Obama, en las que bromeaba con presidente de Estados Unidos diciéndole que "afortunadamente, la niña ha salido físicamente a su madre, no a su padre", ahora el dirigente francés ha hablado de sus tareas como padre.

Ha sido durante un viaje de trabajo a Burdeos, donde habló ante un grupo de mujeres de la lactancia materna, de la que se declaró un férreo defensor: “Creo que es mucho mejor ante las alergias y las enfermedades”, afirmó. Y dijo que él intenta ayudar en todo lo que puede y que por la noche, “por solidaridad”, comparte con su mujer los cuidados de su pequeña Giulia, que nació el pasado 19 de octubre.

 

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También comentó que la lactancia materna “supone una gran alegría pero a la vez es un momento de estrés”, y reconoció que Carla Bruni “tiene miedo de no tener suficiente leche”, y que esto es algo que le sucede a muchas mujeres. Además, afirmó que la lactancia facilita la vida de los hombres "porque supone no tener que dar el biberón".

La pequeña Giulia, sobre la que no se han distribuido imágenes oficiales, pero sí hemos visto paseando en brazos de su madre por los jardines de Versalles, es el segundo hijo de la Primera Dama, tras Aurélien, nacido en julio de 2001, y el cuarto del Presidente de Francia, tras Pierre, de 26 años; Jean, de 24, fruto de su primer matrimonio, y Louis, de 14, de su segundo enlace.

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