Allegra, hija de Donatella Versace, asume el mando del imperio italiano: 'Durante años viví en la oscuridad y sólo quería desaparecer, pero ahora voy a continuar el legado de mi tío Gianni'

Allegra Beck Versace jamás olvidará el 15 de julio de 1997. Y es que fue un día en el que no sólo se enfrentó al repentino fallecimiento de su querido tío, Gianni Versace, sino que además, tras conocer su última voluntad, descubrió que cuando cumpliera la mayoría de edad se convertiría en la propietaria del 50 por ciento de la prestigiosa firma de moda italiana y por lo tanto en su máxima responsable.

De un momento a otro, la “pequeña princesa”, cariñoso apodo con el que Gianni se refería a su sobrina favorita, se convirtió en el centro de todas las miradas y en el objetivo de muchos medios, algo que sus padres intentaron evitar a toda costa y decidieron mantenerla apartada de la vida pública para que pudiera disfrutar de su adolescencia como una niña más. Sin duda lo consiguieron, aunque es cierto que pudimos ver cómo iba convirtiéndose en toda una mujer cuando en alguna ocasión acompañó a su madre, Donatella Versace, en alguna gala de moda benéfica. Durante años han sido otros los que han hablado de su vida, pero ha llegado el momento de que sea ella la que cuente su propia historia y así lo ha hecho en una sincera entrevista que ha concedido al diario italiano La Repubblica

El próximo 30 de junio Allegra Versace cumplirá 25 añosVER GALERÍA


Cuando está a punto de cumplir 25 años, la hija de la conocida diseñadora y el ex modelo Paul Beck es consciente de que aunque en un principio su sueño era convertirse en una gran actriz, no puede olvidar que pertenece a una de las familias más poderosas del mundo de la moda y que debe continuar el legado que le confió su tío, así que hace unos días se incorporó al consejo de administración del Grupo Versace y tomará parte activa en la gestión de la empresa. "Me lo ha pedido mi madre y al principio no quería. Además, de finanzas no sé nada pero ya he empezado y todos me está ayudando mucho. Me ha costado, pero he entendido que necesito saber cómo funciona este mundo que tanto ha cambiado. Ya no es como cuando estaba mi tío, cuando lo importante eran la audacia, la creatividad y la búsqueda de la belleza extrema. Hoy manda el marketing", asegura.

Serena y llena de ilusiones, así es como se ha mostrado Allegra en una entrevista en la que no ha dudado en hablar de los difíciles momentos que vivió hace años tras el fallecimiento de su tío, sus trastornos alimentarios y su lucha por pasar desapercibida. "Durante años viví en la oscuridad. Yo lo llamo mi período de ausencia, porque estaba perdida en mis pensamientos y no podía enfrentarme a la realidad. Por encima de todo sólo quería una cosa, no ser nadie, no ser reconocida, no ser perseguida... No recordaba nada de mi vida antes de aquel terrible día. Luego, poco a poco la memoria fue volviendo y con ella las imágenes y las emociones, y mi vida se liberó de ese vacío que me daba miedo", confiesa. "Estudié teatro y me hubiera gustado participar en películas independientes que casi nadie va a ver. Por ejemplo, me encanta Little Miss Sunshine. Sin embargo, fuera donde fuera, seguía siendo una Versace. No podía escapar de eso y me hacía daño", añade.

Allegra y su madre, Donatella Versace, en una de sus últimas apariciones públicasVER GALERÍA


Desde que supo que su tío, al que se conoce como el principal creador del fenómeno de las 'top-models', había establecido en su testamento que se convirtiera en la principal heredera de su empresa, Allegra fue consciente de la importante labor que le quedaba por delante aunque hará todo lo posible por continuar su carrera de éxitos. "Él no tenía trabajo, el trabajo era su vida. No creo que hoy en día exista alguien como él, era único. Cuando recibí el legado de mi tío sabía que era una prueba de amor pero que conllevaba la responsabilidad de tener que ser grande como él lo fue. Y sabía que no estaría ala altura. Fue muy duro".

Por último, respecto a si ya ha aceptado que su apellido le acompañará durante toda su vida, Allegra lo tiene claro. "Definitivamente, prefiero el anonimato. Llevo un tiempo trabajando para un diseñador que no es italiano, le he ayudado a organizar desfiles, publicidad y la parte creativa, pero lo mejor de este trabajo ¡es que no soy nadie!", afirma con una gran sonrisa. "Me pagan, claro, no lo suficiente para vivir sin preocupaciones, pero pienso que todos podemos superar cualquier cosa si te sientes libre, si eres tú misma y no lo que los demás quieren que seas. Si no ves un fotógrafo a cada esquina y si no haces caso a ciertos tipos de comentarios que hacen tanto daño", concluye.

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