Familiares, amigos y compañeros despiden a Severiano Ballesteros en Pedreña, su pueblo natal

El funeral por el alma del mejor golfista español de todos los tiempos se ha celebrado en la Iglesia Parroquial de San Pedro de la localidad cántabra

Pedreña, la pequeña localidad cántabra al sur de la Bahía de Santander donde vino al mundo Severiano Ballesteros y cuyo número de vecinos no supera las 1.480 personas, ha visto hoy sus calles colapsadas por miles personas que han querido seguir en directo, a través de tres pantallas gigantes instaladas en lugares estratégicos de la localidad, el funeral por el alma del golfista español, fallecido el pasado sábado a los 54 años víctima de un tumor cerebral.

Los tres hijos de Seve encabezaban la comitiva con las cenizas de su padre desde su casa en Pedreña hasta la Parroquial de San Pedro, en PedreñaVER GALERÍA


La misa se ha oficiado en la Iglesia Parroquial de San Pedro, que sólo da cabida en su interior a 300 personas, a las 13:00 horas. A esa misma hora, los 422 clubes de golf de España han guardado un minuto de silencio. Juan Cuevas, el actual párroco de la iglesia de Pedreña, ha oficiado las exequias en un acto religioso que estará marcado por la sencillez. Algunos de los textos del Evangelio han sido traducidos al inglés, por deferencia con el elevado número de personas del ámbito anglosajón presentes. Baldomero Maza, el párroco de Suances amigo de la familia Ballesteros y que administró el pasado viernes el sacramento de la Unción de enfermos a Seve, y el sacerdote Pedro Cea, quien casó al golfista con Carmen Botín, han sido dos de los sacerdotes concelebrantes.

La exesposa de Severiano Ballesteros, Carmen Botín, acompañada por su madre, Paloma O'SheaVER GALERÍA


Las cenizas de Seve abandonaron su casa de Pedreña a las 12:50 horas, portada por su hijo Javier, que iba acompañado por los otros dos hijos del golfista, Carmen y Miguel, y sus hermanos, Baldomero, Vicente y Manolo, todos ellos de luto, hasta la Parroquia del pueblo. La comitiva, precedida por la música de un gaitero ataviado con el traje escocés, estaba acompañada por el equipo de remo de Pedreña y una serie de niños y niñas vestidos con el uniforme de la Fundación Seve Ballesteros con el color favorito de Seve, azul marino. Al mismo tiempo, estos portaban un hierro 3, palo con el que el cántabro comenzó a jugar cuando era niño. La urna con las cenizas ha sido recibida una cerrada ovación de amigos, vecinos y demás asistentes al oficio.

El golfista español Miguel Ángel Jiménez VER GALERÍA

No ha faltado en esta emotiva despedida, su exesposa, Carmen Botín, quien oculta tras unas gafas de sol, y acompañada de su madre, Paloma O'Shea,  y su hermana Ana Patricia Botín, ha querido despedirse del que fue su marido durante 16 años, y con el que tuvo en común tres hijos.


Roger Chapman, George O'Grady, Nick Faldo, Colin Montgomery y Sam Torrance han acompañado a los hijos de Seve en la comitivaVER GALERÍA


En la iglesia, a la que le ha faltado sitio para acoger a todos, se han reunido la familia y amigos más íntimos, los miembros presentes del Gobierno central y cántabro, así como de las distintas instituciones deportivas. Entre ellos, el nuevo secretario de Estado para el Deporte, Albert Soler; el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco; el exciclista Miguel Induráin, quien ha pedido que se recuerde a Seve por "la lucha que siempre demostró en el campo"; Ramón Calderón, ex presidente del Real Madrid; el torero Enrique Ponce, que ha señalado que fue Severiano quien le enseñó a jugar al golf; o Miguel Ángel Jiménez, uno de los golfistas que más ha compartido actividad competitiva con Seve. El circuito europeo de golf fletó un avión, que ha aterrizado hoy en el aeropuerto de Santander, con su director ejecutivo, George O'Grady, a la cabeza. O’Grady ha estado acompañado por el vigente número uno del mundo, el inglés Lee Westwood, y por tres ex capitanes de la Ryder Cup: Sam Torrance, Ian Woosnam y Colin Montgomerie, y el capitán entrante, el vasco José María Olazábal.

El ciclista Miguel Induráin junto a Carmen Botín VER GALERÍA


El acontecimiento no ha cogido por sorpresa a la familia Ballesteros Sota, aunque para la organización global hayan precisado la ayuda del Gobierno de Cantabria. Decenas de agentes de policía y miembros de la Guardia Civil han velado por la seguridad y el orden ante la llegada de una muchedumbre al pueblo natal de 'Seve'.


Decenas de coronas han llegado desde todos los rincones de España, Europa y otros continentesVER GALERÍA


De las decenas de coronas llegadas desde todos los rincones de España, Europa y otros continentes, sólo un ramo de flores se ha colocado junto al cofre con las cenizas de Seve Ballesteros, frente al altar, así como un ramo de magnolio de su casa que ha llevado su hija. El mismo proceder que en el resto de funerales por un vecino fallecido de Pedreña, como así deseaba el propio golfista. Uno de sus hijos ha pronunciado unas palabras dirigidas a su padre al finalizar la misa: “Papá, como ves estamos fuertes como nos pediste y orgullosos de todo lo que has hecho por nosotros, no te olvidaremos. Haremos lo que siempre nos pediste: ser buenas personas. Para nosotros no es un día de despedida, porque siempre estarás con nosotros.” Por su parte, su sobrino Iván ha querido dar las gracias por todas las muestras de cariño recibidas desde la muerte del deportista.

El exfutbolista Emilio ButragueñoVER GALERÍA


Finalizado el funeral, las cenizas regresarán a la finca de Seve, portadas por sus hijos y hermanos para depositarlas junto al magnolio que él mismo indicó, según informa la familia en la web de Seve Ballesteros. Una vez en su casa, y diez minutos después del acto familiar y privado que tendrá en su interior, varios representantes de la familia saldrán a recibir y dar las gracias a las personas que se desplazaron hasta Pedreña para dar el último adiós al campeón español.

Tiger Woods le ha recordado con las siguientes palabras: “Nunca veremos a un jugador así. Era muy divertido verle jugar al golf. Me hubiera encantado competir con él en su época grande. Estaba lleno de magia, era puro arte.”

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