Rafael Medina y Laura Vecino disfrutan ya de su luna de miel

Los recién casados, que no han revelado el destino de su primer viaje como marido y mujer, tomaron un vuelo en el aeropuerto de Barajas en Madrid

El pasado sábado, Rafael Medina y Laura Vecino contraían matrimonio en el Palacio de Tavera, en Toledo, siendo los protagonistas de un enlace muy especial dada su relevancia social y la de sus invitados. La boda, una de las más aristocráticas, elegantes y románticas que se recuerdan y la más esperada del año en nuestro país, reunió a cerca de 700 invitados. En ella se vivieron momentos inolvidables que la revista ¡HOLA! recoge esta semana en sus páginas.


Rafael Medina y Laura Vecino, que contrajeron matrimonio el pasado sábado en el Palacio de Tavera, en Toledo, no han querido dejar pasar demasiado tiempo desde la celebración de su boda a su viaje de noviosVER GALERÍA  


Pasada ya la vorágine de la celebración de su unión, la pareja no ha querido esperar demasiado tiempo para hacer su viaje de novios, una luna de miel cuyo destino es desconocido pero no por ello menos especial. Así, dos días después del enlace y a primera hora de la tarde, un taxi llegaba a la puerta de la casa del Duque de Feria para recoger a los ya “marido y mujer” y dirigirse al aeropuerto de Barajas. El joven empresario declaró, a la salida de su domicilio, que ambos están "encantados y felices".

Laura, siguiendo su estilo elegante pero cómodo, ideal para este tipo de viajes, lucía para la ocasión camisa blanca, pantalones y suéter en tono morado, un look al que también se apuntó el hijo mayor de Naty Abascal, que escogió pantalón vaquero, chaqueta y camisa.


Los enamorados, que no han revelado el destino de sus vacaciones ya que quieren disfrutar de su intimidad por completo, habían facturado ya la mayor parte de su equipaje, por lo que sólo portaban una pequeña maletaVER GALERÍA


Los enamorados, que no han revelado el destino de sus vacaciones ya que quieren disfrutar de su intimidad por completo, habían facturado ya la mayor parte de su equipaje, por lo que sólo portaban una pequeña maleta.

Tan idílica imagen se vio levemente empañada cuando Laura tuvo que pasar por el detector de metales de los controles del aeropuerto madrileño, ya que algo que llevaba en su ropa pitó, por lo que tuvo que ser registrada con algo más de tiempo por una agente de seguridad. Un incidente que no estropeó el inicio de su luna de miel.

Más sobre

Regístrate para comentar