Belén Esteban, entre lágrimas, se muda de barrio para comenzar una nueva vida

Su hija, Andrea, ya ha empezado su nuevo colegio

Los cambios siempre son difíciles por lo que dejamos atrás y para Belén Esteban su mudanza ha sido, sin duda, un día agridulce. Entre lágrimas y llevando algunas de sus pertenencias en bolsas, la copresentadora del programa Salvame, de Telecinco, ha abandonado su adorado barrio, San Blas, para comenzar una nueva vida con su marido, Fran Álvarez, y su hija, Andrea, en un chalé, de unos 300 metros cuadrados, en la madrileña localidad de Paracuellos del Jarama.

Fran fue el encargado de la mudanza y estuvo cargando las cajas con todos sus enseres en un camión. Ya entrada la noche salieron Belén y Andrea con las pocas cosas que faltaban por cargar y se fueron en un taxi a su nueva casa. Los vecinos les dieron una calurosa despedida, e incluso un grupo de niños la acompañaron hasta la puerta mientas gritaban su nombre.

Belén no pudo ocultar su emoción, rompió a llorar y dijo a los periodistas que estaban en la puerta de su casa: “¡Mirad! Los vecinos que no me quieren. Para que luego digan que no me quieren”. Después le preguntaron por el padre de su hija, Jesulín de Ubrique, pero ella aseguró que en ese momento no le importaba nada: “Lo que me importa ahora es que me mudo de casa”.

Este cambio de domicilio también supone un cambio de colegio para Andrea, que ayer empezó su primer día de clase en un colegio privado-concertado y religioso que tiene mucho prestigio en la zona. En su primer día, la vimos llegar un poco nerviosa, con sus nuevos libros a cuestas y acompañada por su tío, hermano de Belén.

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