José Tomás se recupera rodeado de sus padres y su novia, mientras los médicos continúan sorprendidos con su fortaleza

Según el último parte médico, el diestro 'aguanta sentado un par de horas, come normalmente, lee, ve la televisión y muestra un estado de ánimo muy bueno'

La recuperación de José Tomás es, como dijo su padre veinticuatro horas después de ser corneado en la plaza de Aguascalientes, “milagrosa”. Hace tan sólo cinco días los médicos temían por su vida, un día después recuperó la consciencia y comenzó a respirar por sí solo, y anteayer abandonó la Unidad de Vigilancia Intensiva del Hospital Miguel Hidalgo, en el que se encuentra ingresado. Pero las alegrías no terminan aquí, ya que según las últimas informaciones que ha dado el equipo médico que le atiende, “aguanta sentado un par de horas, come normalmente, lee, ve la televisión y muestra un estado de ánimo muy bueno”.

En la rueda de prensa ofrecida ayer por los médicos que le atienden en este hospital de la ciudad mexicana de Aguascalientes, Rogelio Pérez Cano, su doctor personal, dijo que “su estado es estable y con pronóstico reservado”, su recuperación es “satisfactoria” y que el matador de Galapagar habla mucho con los médicos, e incluso bromea con ellos. “Lo pasamos al sillón. No deambula, pero la tolerancia es magnífica. Su circulación arterial y venosa es impecable”, añadió. También comentó que les había pedido un refresco de cola porque le hacía mucha ilusión y que lo ha digerido sin problemas.

 

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A su lado en estos difíciles momentos, no han faltado su padre, José Tomás Román y su apoderado, Salvador Boix, y, por supuesto, las mujeres de su vida: su madre, Isabel Martín y su novia, Isabel, a quienes hemos visto estos días entrando y saliendo del hospital. José Tomás todavía continúa con las visitas restringidas y por ahora sólo recibe a sus familiares y a algunos miembros de su cuadrilla.

 

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Todavía es pronto para especular sobre cuándo será su reaparición en los ruedos, porque, a pesar de que los médicos están asombrados por su fortaleza física, dijeron que, a partir de ahora, su recuperación no daría saltos tan espectaculares como había hecho hasta el momento, sino que sería más lenta y progresiva y que todavía hay que esperar a ver cómo evoluciona la herida para comenzar con la rehabilitación. Por su parte, su cirujano vascular, Alfredo Ruiz, confesó que “no deja de sorprenderles” y definió al torero como “un fuera de serie”.

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