Barack y Michelle Obama disfrutan de una escapada romántica de fin de semana

El Presidente y la Primera Dama estadounidense volaron a Carolina del Norte para descansar en pareja y pasar unos días con unos amigos

La última vez que estuvo en Asheville fue durante su campaña presidencial en octubre de 2008, pero entonces no tuvo tiempo de disfrutar de su espectacular naturaleza ni de sus campos de golf como ha podido hacer este fin de semana. Barack Obama y su esposa, Michelle, han pasado unos días en Carolina del Norte para descansar y pasar tiempo con algunos amigos sin actos públicos en la agenda.


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El Presidente de Estados Unidos, vestido de traje y corbata, y la Primera Dama, vestida mucho más casual, abandonaron el viernes a mediodía la Casa Blanca en el helicóptero presidencial Marine One y partieron desde la base aérea de Andrews a Carolina del Norte en un avión mucho más pequeño que el avión presidencial, y que la prensa que les ha acompañado llama cariñosamente Baby Air Force One


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La oficina del Turismo de Asheville, ciudad que cuenta con 73.000 habitantes, aprovechó la visita de Obama y su esposa para anunciarla orgullosamente en su página web. Las previsiones meteorológicas advertían tormentas, y aunque el sábado sí llovió, el tiempo no echó por tierra los planes de Obama de jugar al golf y dejar de lado unos días la reforma financiera, cuyo debate se iniciará el lunes en el Senado. Según el portavoz de la Casa Blanca Bill Burton, los Obama han estado con otras dos parejas: Marty Nesbitt y su esposa, Anita Blanchard, y Eric y Cheryl Whitaker


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El viernes, nada más aterrizar en Asheville, Barack y Michelle se dirigieron sin avisar a 12 Bones Smokehouse, un restaurante especializado en barbacoas que ya visitaron la última vez que estuvieron en la ciudad. Allí, como cualquier otro visitante, la pareja esperó su turno para hacer su comanda. Almorzaron costillas, judías verdes, macarrones con queso, pan de maíz, pudin de maíz y té dulce. 


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Después del almuerzo se dirigieron al hotel, el Grove Park Inn. Por la tarde, el mandatario y su mujer optaron por quemar calorías haciendo senderismo en Blue Ridge Parkway, cerca de Asheville. Vestidos con ropa deportiva, la pareja hizo deporte acompañados por el fotógrafo personal de Obama, Pete Souza, el responsable de que haya testimonio gráfico de esta escapada de fin de semana de la pareja presidencial. De regreso al hotel, Obama terminó la tarde jugando al golf con sus amigos Marty Nesbitt y Eric Whitaker mientras Michelle jugaba al tenis. 


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El sábado fue un día más tranquilo para la pareja. Además de jugar al golf y pasar el tiempo con sus amigos, recorrieron Biltmore Estate. Aunque para hacerlo tuvieron que empuñar un paraguas, ya que, tal y como avisó el parte meteorológico, hubo tormenta en Asheville. El domingo, Obama visitó por primera vez al pastor evangelista Billy Graham, de 91 años, y a su hijo Franklin en su casa de Montreal. Graham, que se encuentra enfermo, ha servido de consejero a los comandantes en jefe desde Dwight Eisenhower. Obama recibió de Graham dos Biblias, una para él y otra para Michelle.

Antes de volver a Washington, Obama habló en Virginia Oeste durante un servicio en memoria de los 29 mineros fallecidos en una explosión el pasado 5 de abril, el peor accidente en las minas de carbón estadounidenses en los últimos 40 años.

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