Carla Bruni: "Estoy mejor con Nicolás Sarkozy, que sin él. Algo que nunca hubiera imaginado de joven"

La Primera Dama de Francia ofreció una entrevista para el programa 'Sept à Huit' de la cadena francesa TF1 en su apartamento parisino

Toda declaración de Carla Bruni acaba convirtiéndose en titular, sobre todo si se refiere a su matrimonio con el Presidente francés. Por eso su entrevista para el programa Sept à Huit de la cadena de televisión francesa TF1 ha sido muy fecunda periodísticamente hablando y sus confidencias acerca de su feliz vida matrimonial a la periodista Thierry Demaizière han sido seguidas por una gran audiencia.

La Primera Dama francesa confesó disfrutar con el cargo, pero sobre todo con su faceta de esposa. Así lo dio a entender al afirmar que con un mandato de su marido, el presidente Nicolas Sarkozy, ella tiene "suficiente":  "Si no se presenta (para su reelección), estaremos tranquilos en alguna parte. Aunque, si se presenta o no, es asunto suyo. Como esposa, así en la intimidad, para mí un mandato sería suficiente". Pero Carla Bruni no mezcla intereses personales y profesionales: "Creo que no debo inmiscuirme en esa cuestión, es algo que le corresponde por completo a él (...), es su profesión; es como si él metiera la nariz en los acordes mayores o menores de una de mis canciones". 

Insistió en su mutua independencia profesional y desmintió los rumores que apuntan que influye en las decisiones políticas de Sarkozy. "La verdad es que no intervengo para nada en la vida política de mi marido, no intervengo para nada en su trabajo", aseguró. "Nunca me permitiría aconsejar a mi marido sobre su trabajo de Jefe de Estado porque no sabría hacerlo", añadió. Él se basta y se sobra, en su opinión, para todo lo que proponga: "Podría hacer cualquier cosa (porque) se entrega en todo lo que hace. Es alguien que se compromete de los pies a la cabeza, incluso en el amor".

La cuestión sentimental centró parte de la entrevista. Carla reveló que ella ha contribuido a que su vida de pareja sea dulce y tranquila. Desde que se casaron en febrero de 2008, la Primera Dama la ha ido "cambiando": "La he calmado, la he relajado, porque yo provengo de un ambiente tranquilo y no podría sobrevivir, psicológicamente, a esta situación". De su enamorado, señaló: "Le gusta ocupar el tiempo, utilizarlo, es un hombre de acción". Y de sus sentimientos hacia él: "Estoy mejor con él que sola, es algo que no me habría imaginado en mi juventud".  Por muchos años.

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