Belén Esteban, indignada por el comportamiento de la familia Janeiro en la Comunión de su hija Andrea

'Para lo que hicieron, mejor que no hubieran venido. Por muy mala que sea nuestra relación, tenían que haberse sentado a comer'

 

Nueve años después de su ruptura, Belén Esteban y Jesulín de Ubrique volvieron a verse las caras en la Primera Comunión de su hija, Andrea. Como manda la tradición, los padres de la niña se sentaron juntos en la iglesia. El torero tenía sobre sus rodillas a su hija Julia, que siguió atentamente la ceremonia.


En un día tan especial, Belén y Jesulín hicieron lo posible por regalarle a su niña un día inolvidable, pero, una vez más, quedaron patentes las diferencias entre ambos. La propia colaboradora confirmaba a los medios que a pesar de haber estado juntos en el templo no se habían saludado. "No nos hemos dado ni la paz", declaró.


La ex pareja del diestro también comentó que Andrea había recibido como regalo de su padre un reloj de oro blanco que como no le quedaba bien, se lo iba a poner ella. Además, la niña disfrutó de la presencia de toda su familia paterna en su comunión, a excepción de su abuelo Humberto Janeiro. Jesulín, su hija Julia, su madre, Carmen Bazán y sus hermanos, Victor (junto a su novia, Beatriz Trapote), Carmen y Humberto fueron a la ceremonia y posteriormente acudieron al banquete, que se celebró en El Negralejo, a las afueras de Madrid. Pero apenas permanecieron una hora allí y abandonaron el lugar.


Belén Esteban, indignada con los Janeiro
Un día después de la polémica Comunión, Belén Esteban habló por teléfono con El Programa de Ana Rosa, donde trabajaba como colaboradora para contar que estaba “muy enfadada” porque el padre de su hija se hubiera ido tan pronto del restaurante. “Se fue sin necesidad, porque cada uno se podía sentar en las mesas como quisiera. Para eso es mejor que no hubiera venido ninguno”. Después añadió que está “harta de la familia del torero” y que por muy mala que sea su relación, tenían que haber hecho un esfuerzo por la niña y tenían haberse quedado a comer y no salir del restaurante a los 45 minutos de entrar. También se queja porque Jesulín no se ha preocupado de la Comunión y “ni siquiera ha hablado con el cura”. También le ha molestado y lo considera una provocación, que Jesús fuera acompañado, además de por su familia, por un vecino al que Belén puso una denuncia.


Pero no todo fueron disgustos para la colaboradora, ya que su marido Fran Álvarez, con quien está en pleno proceso de divorcio, no estuvo en la iglesia, pero si estuvo en la celebración para llevarle un regalo a Andrea, y volvió a lucir su anillo de casado. Belén no dudó en declarar que está muy enamorada de él y que Fran era el hombre al que tenía ganar de ver en ese día tan importante para su hija.


"Ha venido a darle su regalo a mi hija y a estar un rato con todos nosotros", declaró Belén muy sonriente. Sin embargo, no se quiso pronunciar acerca de la posibilidad de una reconciliación entre ambos. Y pidió a los reporteros allí congregados: "Por favor, dejadnos respirar un poquito. Con el tiempo, todo se verá".

Ausencias irremplazables

Belén Esteban escogió un vestido de estilo baby doll con estampados geométricos y chaqueta malva a juego. Muy elegante también era el modelo escogido por Carmen, su madre, que optó por un primaveral traje de chaqueta ribeteado en color rojo.

La colaboradora reconoció que hubo momentos muy emotivos en la eucaristía. "Faltaba mi padre. Me he emocionado cuando la niña ha comulgado porque a él le hubiera hecho mucha ilusión verla, pero seguro que la habrá visto desde donde esté", dijo.

 

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