La Duquesa de Alba vive con emoción la Semana Santa sevillana acompañada por sus hijos y sus nietos

Recibió a la Hermandad de los Gitanos a las puertas de su sevillano Palacio de Dueñas, de donde salió por su propio pie y luciendo la tradicional mantilla

Esta ha sido, sin duda, una Semana Santa muy especial para la Duquesa de Alba. Muy recuperada pero aún convaleciente de la operación a la que se sometió hace unas semanas para aliviar sus problemas de hidrocefalia y mejorar así su calidad de vida, doña Cayetana salió de su sevillano Palacio de Dueñas para vivir en primera persona tan tradicionales fechas en compañía de su familia.

El Viernes de Dolores, vestida con la tradicional mantilla y caminando por su propio pie aunque ayudada por una enfermera, la Duquesa recibió a las puertas de su casa a la Hermandad de los Gitanos para tocar el llamador para la levantá a su paso por el Palacio de Dueñas. Este año, la procesión llegó a Dueñas a las diez de la mañana y no de madrugá como en otras ocasiones, un detalle que la Hermandad quiso tener con la Duquesa. Acompañada por sus nietos Luis y Amina, vestidos de nazarenos, así como por su hijo mayor Carlos, el Duque de Huéscar, doña Cayetana recibió emocionada y entre saetas la medalla de Camarera de Honor de la Virgen de las Angustias ante su nieto Jacobo, que ha vivido por primera vez la Semana Santa sevillana.

Un emocionado Cayetano Martínez de Irujo también se encontraba en la procesión de la Hermandad de los Gitanos, pero en su caso como costalero, siendo este el último año en que saldrá bajo el palio de la Virgen de Nuestra Señora de la Salud. Un día antes, el Jueves Santo, el Conde de Salvatierra acudió al besamanos en el templo de su hermandad, donde según confesó pidió a la Virgen, que este año llevaba el manto de la Casa de Alba, por la salud de su madre y "de la de todos". Allí coincidió con Curro Romero y Carmen Tello, quien confesó que su amiga la Duquesa de Alba había estado tres días antes "porque estaba esto más tranquilo".

Francisco Rivera, costalero un año más
Cayetano también visitó a su ex cuñado, Francisco Rivera, a la hermandad de la Esperanza de Trina a la que este pertenece demostrando una vez más la excelente relación que les une. El torero, que según los últimos rumores podría continuar su relación con Elisabeth Reyes, ha disfrutado al máximo esta Semana Santa en Sevilla con su hija, Cayetana. Como ya adelantó días antes, Francisco salió un año más de costalero del paso del Misterio de la Hermandad de la Esperanza de Triana, al que nunca faltaba su madre, Carmen Ordóñez. Finalizada la Semana Santa, el diestro se desplazó a Málaga para compartir cartel con Sebastián Castella y Manuel Díaz "El Cordobés" en la primera corrida de la temporada en la plaza de toros La Malagueta.

Más sobre

Regístrate para comentar