Inglaterra da el último adiós a Jade Goody

Cumpliendo sus deseos, sus restos han recibido sepultura tras un multitudinario funeral en el que incluso había una corona de David y Victoria Beckham

Cumpliendo la última voluntad de la ex Gran Hermana británica, miles de ingleses la despedían esta mañana con un multitudinario funeral. En un ataud blanco los restos de Jade Goody eran conducidos a bordo de un Rolls Royce negro al campo santo del bosque de Epping, al este de Londres.

El cortejo fúnebre partía de casa de Jade y estaba encabezado por un caballero, ataviado con chistera, que ha soltado una paloma blanca en recuerdo de la fallecida. Amigos, familiares y seguidores de la joven han arrojado narcisos y rosas al paso de la comitiva fúnebre, integrada por veintiún coches. El ataud que portaba a Jade vestida con su traje de novia y una foto de sus hijos entre sus manos atravesó, a paso ceremonial, las calles de Londres hasta llegar a la Iglesia de San Juan Bautista en la pedanía de Buckhurst Hill, al este del condado de Essex, de donde ella era natural.

En el oficio religioso han tomado la palabra cinco de las personas más próximas a Jade, entre ellos, su segundo marido, Jack Tweed, quien no podrá asistir al cóctel que sucederá al entierro para no violar las condiciones de su libertad vigilada. Entre las canciones que han elegido para el funeral sonaron su himno favorito, All Things Bright and Beautiful, la canción de Aerosmith I don´t Want to Miss a Thing, que pusieron el día de su boda, y Last Request de Paula Nutini.

Flores de parte de los Beckham
Dos semanas depués de su muerte, Jade Goody sigue acaparando la atención de medios de todo el mundo y de personas de todo tipo. Desde sus fans televisivos hasta los mismísimos David y Victoria Beckham, que le han enviado una corona de flores.

Consciente de su popularidad, la joven fallecida dispuso, antes de su muerte, hasta el más mínimo detalle de su funeral. Un adiós que tendrá un coste cercano a los 30.000. Una cifra no demasiado alta en comparación con los más de cuatro millones de euros que recibirán sus hijos, gracias a la rentabilidad económica de su agonía y desaparición. Sin embargo, los pequeños no han acudido hoy al entierro de su madre, ya que su padre se los ha llevado a pasar unos días a Australia para alejarlos de la presión mediática.

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