Ruth Martínez habla por primera vez desde la condena a su ex novio Jaime Martínez-Bordíu: 'Yo sólo quería que se curara'

Ha pasado casi un mes desde que Jaime Martínez-Bordíu fuera condenado por un juez de Barcelona a un año de cárcel por haber maltratado y amenazado a la que fue su novia, Ruth Martínez, durante una discusión en un hotel de lujo de Mijas (Málaga) en agosto de 2007. Desde entonces ninguno de los dos había hablado al respecto, hasta ahora. Ha sido Ruth quien ha querido aclarar algunas de las informaciones que sobre ella se han vertido en las últimas semanas y lo ha hecho con una entrevista que la revista ¡HOLA! publica esta semana.

En el juicio, Jaime declaró creer que su ex pareja retiró "por amor" la denuncia que ésta le puso, algo que Ruth confirma con sus últimas declaraciones: "Le quise muchísimo y mi único objetivo fue siempre ayudarle a salir de lo que él ya reconoció públicamente en su día", afirma. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano: "Luché contra una pared. Jaime es una buena persona que me dio mucho cariño y me quería, pero su problema dificultaba que aparecieran todas sus mejores virtudes", explica la catalana.

Su relación estuvo marcada por las rupturas y las reconciliaciones, hasta que en París ocurrió "lo que nunca tenía que haber sucedido" y por lo que ella se vio obligada a denunciarle para más tarde retirar la denuncia al darse otra oportunidad. Sin embargo, la situación volvió a repetirse en Málaga cuando Jaime ya llevaba seis meses de rehabilitación. Como él mismo relató ante el juez, el 21 de agosto de 2007 tuvieron una acalorada discusión en la habitación del hotel en la que, según ella, él la cogió por los brazos, la lanzó contra un sillón y cuando estaba recogiendo sus pertenencias del suelo le dio una patada a una silla donde había un ordenador portátil y ambos objetos cayeron encima de ella provocándole lesiones. Después de que un forense de Fuengirola los certificara, la Fiscalía consideró probados los daños sufridos por Ruth, quien además contó que Jaime la amenazó con matarla si llamaba a la policía.

El pasado 4 de marzo salió la sentencia por la que Jaime Martínez-Bordíu fue condenado a ocho meses de prisión por delito de malos tratos en el ámbito familiar y a otros cuatro meses de cárcel por delito de amenazas, además de serle prohibido tener y llevar armas durante dos años, acercarse a menos de 1.000 metros de Ruth y no comunicarse con ella durante un año y ocho meses. No obstante, Jaime no ha tenido que ingresar en prisión por carecer de antecedentes penales. "Yo nunca he querido que vaya a prisión, sólo que se curase", aclara ella. Algo que no ve de la misma forma la madre de Jaime, Carmen Franco, quien dijo en su día que la relación con Ruth "había sido nefasta para su hijo". "Ella sabe perfectamente cómo es su hijo y lo que yo he hecho por él durante tres años". Ruth concluye: "He sufrido mucho. Pero ahora todo está olvidado y no le guardo rencor".

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