Las bodas más famosas que nunca llegaron a celebrarse

Julia Roberts, Jennifer López, Boris Becker o Nicolette Sheridan, entre otros, rompieron sus compromisos poco antes de dar el 'sí, quiero'

A punto está de llegar la primavera, la estación del año en que se da el pistoletazo de salida al periodo de bodas por excelencia. Sin embargo, hay parejas que parece que no se animaron a darse el 'sí, quiero' ni en el entorno más romántico. Después de anunciar su compromiso matrimonial a los cuatro vientos, en el último momento, uno de los dos se convirtió en 'un novio o novia a la fuga'. Bien lo sabe Julia Roberts, cuya experiencia al lado de Kiefer Sutherland a principios de los noventa, le sirvió para dar vida a la esquiva novia de la película del mismo título.

La novia de América estuvo a punto de convertirse en la esposa del famoso actor, si no fuera porque pocas antes de la ceremonia decidió huir a Irlanda en compañía de Jason Patrick, el mejor amigo de Kiefer, al enterarse de una infidelidad de su prometido. Igualmente inesperada ha sido la cancelación de la boda civil que ayer hubiera tenido lugar entre Natalia Jiménez, vocalista de La Quinta Estación, y su prometido, Antonio Alcol, quienes aún no han explicado los motivos de esta decisión de última hora. Con más antelación hicieron lo propio la actriz Jennifer Love Hewitt y su novio, Ross McCall, quienes rompieron su compromiso durante las pasadas navidades.

Ni siquiera un impresionante anillo de compromiso pudo mantenerlos unidos. Pero para joya espectacular la que regaló Ben Affleck a Jennifer López como prueba de su amor eterno. La pareja anunció boda para octubre de 2003, pero poco después sus caminos se separaban. La cantante pasó por la vicaría con Marc Anthony en 2004 y el actor renunció a su soltería por la también actriz Jennifer Garner un año después. Fueron muchos los medios que también dieron cuenta del compromiso de Boris Becker y Sandy Meyer-Wölden y que se soprendieron cuando la pareja decidió poner fin a su noviazgo tres meses después.

Pudieron ser esposos y ahora son amigos
Algunas de las parejas que no llegaron al altar han preferido mantener una bonita amistad. Así nos lo demostraban Paloma Lago y Alvaro Bultó, quienes finalizaron su relación un mes antes de la fecha de su boda, prevista para finales de 2004. Semejante es el caso de Megan Fox y Austin Green, la pareja de actores rompía recientemente su compromiso, pero insistían en la excelente relación que aún los une.

Otros que han quedado como amigos son Nicolette Sheridan y Michael Bolton. La 'mujer desesperada' y el cantante se separaron en 2008 después de tres años de relación, pero ésta no fue la primera ocasión en que rompían: en 1992, y tras cinco años de noviazgo, tomaban distintos caminos. También se convirtieron en dos ex muy bien avenidos los tenistas Martina Hingis y Radek Stepanek.

Idéntico es el caso de Alanis Morissette y de Ryan Reynolds, que se dijeron adiós después de cuatro años de amor, aunque el actor canadiense encontró pronto el amor en los brazos de otra estrella: Scarlett Johansson, quien se convirtió en su esposa en septiembre del pasado año. Son numerosas las rupturas en el mundo de las estrellas de la música, y hace un año pasaban a formar parte de este grupo Kanye West y la diseñadora Alexis Phiefer, que no se convirtieron en marido y mujer como nos habían anunciado.

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