Arantxa Sánchez Vicario nos presenta emocionada a su preciosa hija, Arantxa

'Sin duda ha sido el mejor partido de mi vida'

Arantxa Sánchez Vicario daba a luz el pasado viernes a su hija, Arantxa, y hoy nos ha presentado antes de volver a casa con la niña y su marido, José Santacana. El matrimonio estaba emocionado y a pesar de que sólo hace seis días que tienen a la niña ya han anunciado que quieren tener otro hijo. A Arantxa, de 37 años, se la historia se le veía estupenda y totalmente pendiente de los movimientos de su hija. El parto fue atendido por el doctor Lecumberri junto con el servicio de ginecología de la Clínica Nuestra Señora del Pilar. "Ha sido el mejor partido de mi vida" nos decía Arantxa y celebró con bombones para los periodistas que les esperaban el nacimiento de la niña.

¿Cómo te encuentras?
Ha sido una cesárea, estamos muy felices, ha sido un gran cambio para nosotros, la niña es maravillosa, se porta muy bien, es muy dulce y duerme mucho. Durante estos días en el hospital se ha portado muy bien. Estamos muy felices
Estás estupenda
El deporte me ha ayudado mucho, cada día me he sentido mejor, me encuentro muy bien, en el hospital nos han tratado muy bien, todo ha sido muy fácil, mi marido ha estado en todo momento junto a mí
¿Habéis cambiado pañales?
Si, los dos
¿Cómo te sentiste al ver la niña en tus brazos?
Es difícil definir con palabras, no sabría explicar el sentimiento. Cuando nos la enseñaron lloramos, necesitábamos baberos porque se nos caían las lágrimas. Todo llega a su debido tiempo

Para la mejor deportista española de la historia han sido unos días muy emocionantes y también para su marido, José Santacana, que en esos momentos nos decía: "El momento de ver nacer a tu hijo es impresionante para un padre. Esta es la séptima niña de la familia y la queremos disfrutar. Pero estoy segura de que iremos a por la parejita".

Arantxa, ¿ quién se parece?
No te sabría decir, la veo muy guapa, pero eso no sirve, que soy su madre (risas)
¿Cómo elegisteis el nombre?
Lo hablamos entre los dos. Cuando estaba embarazada decidimos que si era niña, lo elegiría Pep y si era niño, lo elegiría yo. Él quiso que se llamara como yo.
¿Te planteas cómo será la vuelta a casa?
Ahora sabremos de verdad lo que es la realidad, a ver si se porta igual de bien que en el hospital.

Más sobre: