María José Campanario, alto y muy claro sobre los problemas con los Janeiro: 'No voy a consentir más que pongan el pie encima a mi marido'

'La madre de Jesús ahora mismo no está viviendo aquí...A lo mejor ella ha malinterpretado que la han echado de aquí, pero no es cierto'

María José Campanario ha sido quién ha dado la cara para explicar de primera mano y tan claro como el agua las verdaderas causas del traslado de Carmen Bazán de Ambiciones a una chalet adosado en El bosque.

La mujer de Jesulín de Ubrique llegaba a la finca familiar cuando al ver a algunos reporteros a la entrada de Ambiciones, bajó la ventanilla del coche y - cansada de las especulaciones- ha querido poner punto y final a los malentendidos de los últimos días. Lo primero que ha querido aclarar es que Jesús no ha pedido en ningún momento a su madre que se vaya del que ha sido su hogar: "¿Creéis que mi marido es capaz de hacer una cosa así? Lo único que digo es que mi marido es incapaz de hacer algo así, no lo haría nunca. A veces cuando te calientas se dicen cosas que no se deberían decir, por supuesto. Todos cometemos fallos pero si ha interpretado de esa manera, en ningún momento ni mi marido ni yo hemos tenido la intención de que nadie se fuera de aquí, nunca. Y la puerta está abierta para quién quiera volver a entrar".

Y como se trataba de dejar las cosas claras y punto por punto, María José no ha ocultado que sí ha habido enfado entre ellos y la matriarca de los Janeiro: "Si es verdad que a nosotros, después de ocho años juntos, hay cosas que nos molestan y nos dan pena y creo que estamos en nuestro derecho a de vez en cuando decir: 'Oye, que eso no me parece bien'. Nos molestan muchas cosas porque nosotros no hablamos de nadie. ¿Quién ha filtrado esta noticia? Ni a mi marido ni a mi nos beneficia en absoluto porque lo que nosotros queremos es estar tranquilos y en familia".

María José defiende a capa y espada a su familia y no está dispuesta a que se haga daño gratuitamente a los suyos: "Mi casa, hoy por hoy, son mi marido y mis hijos y eso es por lo único por lo que voy a luchar. Lo que no voy a consentir más es que pongan más el pie encima a mi marido. Creo que tengo derecho, como su mujer que soy, a defenderlo. Como las cosas que se cuentan no son verdad, yo digo que no son verdad. Nunca ha sido la intención de mi marido, ni la mía, que nadie se fuera de aquí"·

En estas sinceras y explosivas declaraciones, también ha habido mención para los que dicen que desde que está con ella, Jesús ya no es el mismo: "No sé que hacer en la vida porque todo lo que hago está mal y cuando pasa algo siempre soy yo. Llega un momento en el que una se cansa, ya no por mi, porque mi espalda es muy ancha, es por mi marido, porque no se lo merece. Ni mi marido, ni mis hijos ni mi familia. Y si nadie da la cara, la doy yo" y además añadió: "Te digo que toda la que entra por la puerta no puede ser mala, que es mucha casualidad".

Queda claro que el enfrentamiento entre María José y los Janeiro es un hecho, en cambio, si hay fisuras entre Jesús y sus padres y hermanos, continúan con su relación normal: "Ellos hablan, siguen hablando, se ven. No hay problema tan grave lo que pasa es que ha dicho algo que no es cierto...Yo no he vuelto a ver a la familia. Primero porque he estado en Jerez, y luego he tenido una otitis que he estado en la cama. Son la familia de mi marido y me merecen todo el respeto del mundo. Si tengo que ir a algún sitio con ellos, iré, y si tengo que verlos, los veré".

Carmen Bazán, como decíamos, ya no está viviendo en la finca y María José puntualiza a que se debió la decisión de mudarse: ""Ahora mismo no está viviendo aquí. Hay veces que se malinterpretan las palabras y a lo mejor ella ha malinterpretado que la han echado de aquí, pero no es cierto. Solamente hemos comentado que no nos parecen bien ciertas cosas y punto. Creo que estamos en nuestro derecho, como los otros están en el derecho de replicar".

Y puestos a aclarar, niega que fuera su participación en el programa de televisión ¿Dónde estás corazón? lo que produjera la discusión: "No es que asistiera un programa de televisión, es que hay cosas que se dicen que te hacen darte cuenta de muchas cosas. Lo único que digo es que somos un matrimonio muy normal, que estamos muy bien el uno con el otro con nuestros hijos y que siempre que ocurre algo suele ser ajeno a nosotros y te cansas".

Puerta abierta a la reconciliación
No hay dudas de que las relaciones familiares no atraviesan un buen momento, pero María José quiere que sea algo pasajero y deja la puerta abierta a un cercano entendimiento: "Tú te puedes enfadar con una persona y eso no significa que estés enfadada para siempre. Son la familia de mis hijos y yo voy a estar ahí para lo que haga falta . Que se olviden estas historias porque cuando no es una cosa es otra pero el perjudicado es siempre el mismo, el que lleva trabajando desde los 14 años". Luego añade: "Son cosas que pasan en todas las familias. La nuestra no es especial ni esto es ningún culebrón. Son malentendidos".

Sus puertas y las de Ambiciones están abiertas: "Aquí tiene su casa, ella lo sabe. Aquí tienen su casa todos. Porque es la casa de su hermano y son su familia y eso es lo primero, son la familia de mi marido. Igual que a mi me gusta que mi familia venga a mi casa".

María José ha explotado, ya no aguantaba más y ha dicho lo que pensaba ante las puertas de la mítica finca familiar de la que, como se ha dicho, ella quería ser dueña y señora. Nada más lejos de la realidad: "Yo tengo mi casa en Jerez. Cuando me casé si hubiese querido quedarme aquí me hubiera venido a vivir aquí y mi marido se hubiera quedado en su casa, porque esta es su casa, la casa que ha peleado desde que tenía 14 años. Nos fuimos a vivir a una casa en El bosque y ahora vivimos en Jerez, en una casa preciosa, que me encanta, soy feliz en Jerez y mis hijos van al colegio en Jerez. ¿No creéis que si hubiera querido venir a vivir aquí en este tiempo no habría venido?".

Y en estas más que sinceras declaraciones deja entrever que su marido no tiene el apoyo familiar que desearía: "Yo, el apoyo de los míos, de los míos, lo he tenido cien por cien y eso es lo que a mi me importa y cuándo a alguien le ha pasado algo, siempre he estado ahí y mi marido ha estado al pie del cañón para el que le hiciera falta cualquier cosa. Lo único que ha hecho es trabajar para él y para los demás, para toda su familia. Tiene un corazón que no le cabe en el cuerpo". Y sigue diciendo: "Lo que se merece es que cuando le pasa algo a él es que los demás estén con él porque. Vuelvo a decir que mi marido lleva desde los catorce años luchando por los suyos".

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