Javier Martínez de Irujo e Inés Domecq contraen matrimonio en Jerez

La Duquesa de Alba, abuela del novio, coincidió en la boda con Gonzalo Miró, que por primera vez acompañó a su novia, Eugenia Martínez de Irujo, a una celebración familiar

La ciudad de Jerez se convirtió en testigo de excepción del enlace matrimonial de Javier Martínez de Irujo e Inés Domecq en el Convento de Santo Domingo. Fue sin duda una de las bodas más aristocráticas del año. Se trataba de la primera boda entre los nietos de la Duquesa de Alba. La novia, por su parte, también pertenece a una de las familias con más solera de la sociedad andaluza. Es hija de Humberto Domecq Ybarra, conocido jinete, y María Jesús Fernández Govantes, que escogió en esta ocasión un diseño de Roberto Díaz.

El novio, luciendo un clásico chaqué de la firma Scalper, llegaba a la iglesia en torno a las 18:00 horas. Lo hacía del brazo de su madre y madrina, María de Hohenlohe, que vistió un modelo de Lorenzo Caprile, drapeado y en tonos malvas y zapatos de Stuart Weiztman, en color azul cobalto. Completó su atuendo con unas valiosas peinas antiguas, pertenecientes a La Casa de Alba. Junto a ellos también estaba el padre de Javier, Alfonso Martínez de Irujo, segundo hijo de la Duquesa de Alba y Duque de Aliaga. Media hora después, hacía su aparición la radiante novia. Inés Domecq llevó un diseño de Manuel Mota para Pronovias. Mientras atravesaba la Alameda de Cristina, en las proximidades del templo, confesó que estaba un poco nerviosa.

La joven, de 25 años, licenciada en Marketing y Publicidad, llegó hasta el altar acompañada por su padre y padrino. Junto a ella también estuvieron en todo momento un simpático grupo de niños que ejercieron de perfectos pajes. Entre ellos se encontraban Luis y Amina, hijos de Cayetano Martínez de Irujo y Genoveva Casanova, Cayetana Rivera Martínez de Irujo, hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera Ordóñez, y algunos sobrinos de la novia. La ceremonia estuvo oficiada por el sacerdote don Ignacio Jiménez-Dalp, muy amigo de la familia Alba. Una vez convertidos en marido y mujer, Javier e Inés se dirigieron al Cortijo Martelilla Santa Isabel, donde la celebración se prolongó hasta bien entrada la madrugada.

La Casa de Alba casi al completo
Como no podía ser de otra forma, doña Cayetana asistió ilusionada al enlace del hijo menor de su hijo Alfonso Martínez de Irujo, Duque de Aliaga. La Duquesa lució un vistoso diseño de los sevillanos Victorio y Lucchino, en tonos verdes y rosados, y llegó hasta la iglesia en una silla de ruedas. Inmediatamente detrás de ella hacía su aparición otro de sus hijos, Jacobo Martínez de Irujo, Conde de Siruela, en compañía de su segunda esposa, Inka Martí, que lucía un sencillo vestido rojo, de generoso escote y complementado con un fajín negro. También acudieron a la boda de su primo Jacobo y Brianda, los dos hijos que nacieron del primer matrimonio del Conde de Siruela con Maria Eugenia Fernández de Castro.

Por la alfombra roja que conducía al templo desfilaron también otros miembros de La Casa de Alba como Carlos Fitz-James Stuart, Duque de Huéscar y tio paterno del novio. También asistió una deslumbrante Eugenia Martínez de Irujo, que por primera vez estuvo acompañada por su novio, Gonzalo Miró, en una celebración familiar, lo que confirma la consolidación y estabilidad de su noviazgo. Eugenia lució un diseño de Diane von Furstenberg, un vestido largo de inspiración oriental con fondo blanco y motivos florales y animales en negro. Los únicos tíos del novio que no asistieron fueron Cayetano Martínez de Irujo, ya que la boda concidía con una importante competición hípica en Barcelona, y Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco.

El buen tiempo, sin duda, invitó a muchos curiosos a situarse en las inmediaciones de la iglesia para ver la llegada de los invitados. Uno de los más esperados fue Rafael Medina, junto a su novia, Laura Vecino. Ambos se convirtieron en una de las parejas más atractivas y elegantes del evento. Quienes tampoco quisieron faltar a la cita fueron las dos hijas menores de Bertín Osborne, Claudia y Eugenia, que lució uno de los modelos más originales de la jornada. Maleni Loreto y Kika Aparicio, madre y hermana de Julio Aparicio, respectivamente, apostaron por el color y los estampados en sus modelos. Aunque también hubo invitadas que optaron por tonos más oscuros en su atuendo, como Ana Gamazo de Abelló, tía del novio, que llegó acompañada por Hubertus de Hohenlohe y su pareja, Simona.

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