Jean, hijo de Nicolás Sarkozy, se casa con Jessica Sebaoun en una ceremonia íntima y civil

El enlace se celebró en el ayuntamiento de Neuilly-sur-Seine, en el que Jean es consejero general y en el que su padre fue alcalde

Jean, el mediano de los hijos del presidente Nicolás Sarkozy, ha contraído matrimonio con su novia del colegio, Jessica Sebaoun, en una ceremonia íntima y sin grandes celebraciones. Al parecer, el máximo interés de Jean, que es consejero general en el ayuntamiento de Neuilly-sur-Seine, perteneciente a Hauts-de Seine, era que la boda se celebrará en privado para separar su vida pública como político de la privada. Jean, de 22 años, es presidente del grupo político UPM-Nouveau centre y consejero general en Hauts-de-Seine.

La prensa francesa se hacía eco ayer de que el joven sucesor de Sarkozy había enviado las invitaciones vía SMS para evitar que la hora y el lugar fueran de dominio público. Aún así, no lo consiguió. Poco antes de las seis de la tarde de ayer fueron congregándose cientos de personas en los alrededores del ayuntamiento de Neuilly, donde se ofició la ceremonia civil, y las vallas se hicieron imprescindibles para acotar el acceso principal. Los novios y sus invitados utilizaron diferentes puertas para acceder a la sala en la que el alcalde Jean-Christophe Fromantin ofició el enlace.

El novio llegó diez minutos antes de las seis de la tarde, acompañado de su hermano mayor, Pierre, y la madre de ambos, Marie-Dominique. Los hijos mayores del presidente de Francia vestían de modo muy similar, traje negro y camisa blanca. Los tres entraron por la puerta principal al igual que la madre del presidente, Andrée y sus dos hijos y el ministro de Inmigracion, Brice Hortefeux, acompañado de su esposa, Valerie.

Poco después, Sarkozy llegaba con su mujer, Carla Bruni y el hijo de ésta, Aurélien, que evitaron la puerta principal y entraron por una lateral. La Primera dama de Francia lucía un vestido sin mangas y de color morado. A las siete de la tarde, se despedían de los invitados para regresar a su domicilio. La novia y sus familiares accedieron por una tercera puerta lateral. Jessica eligió un vestido corto, blanco y con bastante escote que cubría con un echarpe también blanco. Una vez terminado el oficio, se sirvió un cóctel en el mismo ayuntamiento en el que Jean todavía seguía a las nueve de la noche, cuando salió para saludar a quienes todavía esperaban frente al acceso principal para felicitarles. Después, los invitados más jóvenes fueron a cenar a un céntrico restaurante parisino.

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