Athina Onassis y Álvaro de Miranda, dos apasionados por la hípica en los Juegos Olímpicos de Pekín

El marido de la heredera no pudo participar porque su caballo se lesionó antes de que comenzara la competición

El sueño de Álvaro de Miranda de participar en los Juegos Olímpicos de Pekín finalmente no pudo hacerse realidad, pero aún así, no ha querido perderse las competiciones ecuestres y ha viajado junto a su esposa Athina Onassis hasta China.

El jinete brasileño no ha podido representar a su país en estas Olimpiadas porque su caballo, Ad Picolien, fue retirado porque no estaba en forma para las rondas de clasificación, ya que se estaba recuperando de una lesión y el clima de la ciudad no hizo más que empeorar su estado. En su lugar participó la amazona Camila Mazza.

Pero aunque esta vez no luche por una medalla, ayer estuvo junto a la heredera en el centro de hípica de Hong Kong viendo la competición de los saltos de obstáculos individuales y por equipos. Athina y "Doda", que llevaba una camiseta con la bandera de su país, estuvieron animando durante toda la competición a sus compañeros.

La hija de Christina Onassis y su marido, medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney, comparten su pasión por los caballos y se conocieron en una prestigiosa escuela de hípica en Bélgica. Contrajeron matrimonio hace dos años y medio y los dos continúan participando en varios torneos de saltos.

Hace dos meses, se llevaron otra gran desilusión en el festival de saltos de Montecarlo, cuando un caballo de Álvaro, Chatwin, sufrió una lesión en un tendón que le obligó a retirarse para siempre de los circuitos. Este fue un duro revés para la pareja, ya que con este caballo el jinete conquistó muchas victorias.

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