Michael Ballack y Simone Lambe celebran su boda religiosa un día después de casarse por lo civil

El futbolista alemán y la madre de sus hijos volvieron a darse el 'sí quiero' ante 400 invitados en el 'Club de Yates de Bavaria' en Starnberg

Un día después de haberse convertido en marido y mujer durante una boda civil celebrada en el castillo Kempfenhausen, junto al lago Starnberg cerca de Berg, el jugador de fútbol Michael Ballack y la madre de sus tres hijos, Simone Lambe, volvieron a darse el "sí, quiero" el martes a las dos de la tarde, esta vez durante una ceremonia religiosa. El enlace fue oficiado por el ministro católico Joachim Steinfeld, quien aceptó "con mucha alegría" casarles.

Alrededor de 400 personas, entre ellas la leyenda del fútbol alemán Franz Beckenbauer y varios compañeros del Chelsea, se dieron cita en la recepción nupcial y bailaron al ritmo del berlinés DJ Noppe, que ya puso la nota musical durante la fiesta por el 30º cumpleaños del futbolista el año pasado en Londres. Los recién casados celebraron su unión en el exclusivo 'Club de Yates de Bavaria' en Starnberg, a los pies de los Alpes alemanes. Un lugar con mucho significado para Ballack, ya que vivió aquí junto a su familia cuando jugaba en el Bayern de Munich antes de fichar por el Chelsea en 2006.

El capitán de la selección alemana de fútbol, que participó en la final de la Eurocopa contra España el pasado 29 de junio, ha abandonado la soltería junto a Simone Lambe después de diez años de relación y tres hijos en común. El centrocampista del Chelsea y su novia se casaron primero el lunes por la tarde en una ceremonia civil de apenas una hora de duración a las afueras de Munich. La boda se celebró entre grandes medidas de seguridad y fue oficiada por el alcalde del municipio, Rupert Monn. A ella asistieron familiares y amigos, que tuvieron que hacer uso de unos paraguas rojos ante la fuerte lluvia que caía sobre el lugar.

Diez años de relación y tres hijos en común
El deportista alemán, de 31 años, y su ahora esposa, de 30, se conocieron en 1998 cuando ella trabajaba como camarera en un café de Kaiserslautern y viven juntos desde hace varios años, pero no fue hasta el mes pasado cuando solicitaron una licencia de matrimonio, justo antes de que diese comienzo el campeonato europeo de fútbol. Lo suyo fue amor a primera vista, según ha confesado Ballack: "Para mí fue inmediato, aunque no comenzamos a salir hasta medio año después". La pareja tiene tres hijos en común: Louis, de seis años, Emilio, de cinco (que ya van al colegio en Wimbledon, a las afueras de Londres, donde vive la familia), y Jordi, de tres años (que aún va a la guardería). El jugador siente verdadera adoración por ellos y lleva escritos sus nombres en el interior de sus botas de fútbol. "Simone y mis hijos son lo mejor que me ha pasado. Nuestra boda es la muestra de nuestro amor", ha dicho el futbolista.

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