Elisabeth Fritzl, hija del 'Monstruo de Austria', exculpa a su madre de los abusos

La víctima asegura que era únicamente su padre quien le proporcionaba ropa y alimentos

Elisabeth Fritzl continúa relatando los detalles de su dilatado martirio a la Policia austriaca. Según recoge el semanario alemán Der Spiegel, la mujer ha declarado que su madre, Rosemarie desconocía por completo el terrible secreto de su marido. Elisabeth explica que era su padre, Josef, quien llevaba alimentos y comida al zulo en el que la tenía encerrada junto a tres de sus hijos. También reconoce que durante los dos primeros días de cautiverio la mantuvo esposada y que a lo largo de los nueve meses siguientes permaneció atada.

A esto habría que sumarle el hecho de que hasta 1993 (ella fue secuestrada en 1984) el sótano donde vivía constaba de una sola estancia, de forma que sus hijos fueron testigos de las vejaciones y constantes violaciones a las que fue sometida por su propio padre. Por otra parte, su hija mayor, Kirstin, está al borde de la muerte en un hospital austriaco. Los médicos aseguran que a la joven le quedan apenas unas horas de vida y que la enfermedad (infección) que la ha llevado a esta situación podría estar provocada por las insálubres condiciones del zulo en el que ha vivido.

La familia perfecta
Hasta la semana pasada ningún vecino de los Fritzl podía imaginarse la pesadilla que estaban viviendo Elisabeth y sus hijos en el sótano del hogar familiar. Pero al parecer no sólo este barrio de Amstetten se creyó esta vida idílica cimentada sobre la mentira y el sufrimientos de las víctimas. Supuestamente, también la esposa del 'Monstruo de Austria' creyó que los tres hijos de Elisabeth, que ambos criaron, fueron abandonados siendo bebés a las puertas de su hogar por su propia hija, captada por una secta. Afortunadamente, después de 24 años de cautiverio se ha descubierto la gran mentira. Joseph Fritzl podría cumplir una doble condena ya que fuentes judiciales explican que cuando sea juzgado seguramente se le imputarán dos asesinatos: el del hijo que incineró en su propio sótano y la muerte de Kirstin, a quien los médicos apenas dan unas horas de vida.

Pero la pena de Fritzl se podría ver incrementada si la Policia austriaca establece alguna conexión entre Joseph y un asesinato que tuvo lugar en 1986 y que aún no ha sido resuelto. Parece que la escalofriante historia de violaciones y abusos protagonizada por este hombre y su hija no es el inicio de su terrorífica andadura al margen de la ley. Una mujer de 61 años asegura que fue violada por él en 1967 y años después protagonizó algún caso de exhibicionismo.

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