La Baronesa Thyssen 'presenta' en sociedad a sus hijas

Carmen Cervera inauguró ayer en Marbella una exposición con su colección privada en la que aparece un retrato de las mellizas

Hasta ahora, el rostro de las hijas de Carmen Cervera era todo un misterio, pero esa incógnita ha quedado desvelada gracias a la pasión por el mundo de la pintura de la Baronesa. Desde el día de ayer, la ciudad de Marbella acoge una exposición que reúne una serie de cuadros de la colección privada de Tita Thyssen. Junto a la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, la Baronesa recorrió la exposición y se retrató junto a varios lienzos que recogen escenas de su vida privada.

De entre las treinta obras de arte, llama poderosamente la atención un cuadro mural en el que aparece toda la familia Thyssen, al más puro estilo colonial, que fue encargado por los Barones al pintor Soler Miret para decorar la zona de la piscina cubierta en su casa de La Moraleja. En dicho lienzo, aparecen los Barones ataviados de época y paseando dos panteras, el hermano de Tita montado a caballo y, en un segundo plano, la madre de la Baronesa junto a un pequeño Borja Thyssen.

Pero sin duda alguna, la pieza que más comentarios ha levantado ha sido un retrato de María de Carmen y Guadalupe Sabina, las hijas mellizas de Tita Cervera. El cuadro, que ofrece una tierna imagen de las pequeñas cogidas de la mano, fue pintado por Soler Miret cuando las niñas apenas tenían un año. Quizá, el detalle más llamativo de esta obra es que las mellizas tienen los ojos de colores diferentes: una los tiene azules y la otra los tiene oscuros.

Desde que fueran adoptadas en 2006, la Baronesa ha querido, en todo momento, salvaguardar la intimidad de sus hijas y jamás las ha expuesto en público. A pesar de esto, Tita Cervera siempre se ha referido a ellas con palabras de mucho cariño. María de Carmen y Guadalupe Sabina, que el próximo junio cumplen dos años, responden al deseo de adoptar que Tita tuvo durante mucho tiempo.

Más sobre: