Paula Sánchez, aspirante a Miss España 2008: 'Soy madre y estoy muy orgullosa de serlo'

Paula Sánchez, Miss Salamanca, llama la atención no sólo por su físico, el verdor de sus ojos y sus medidas perfectas (90/60/90) sino también por ser una de las dos misses, la otra es la representante de Cantabria, que participa por vez primera en el concurso de belleza Miss España siendo madres.

Como una más, sin privilegios ni discriminaciones, Paula está dispuesta a darlo todo para hacer un buen papel en el concurso aunque confiesa que nunca sintió un especial interés por los certámenes de belleza: "Siempre sentí atracción por el mundo de la moda y he hecho algunos trabajos como modelo, pero lo que nunca pasó por mi cabeza fue la idea de presentarme al certamen de Miss España. No me gustaban las polémicas que, año tras año, surgían en torno a dicho concurso".

Ahora, animada por Juan, su pareja y padre de su hijo, Izan, de once meses, ha cambiado de opinión: "Me animó bastante comprobar que a mi novio le hacía mucha ilusión que me presentase. En ese sentido, me considero una privilegiada porque los novios de otras chicas que están aquí no quieren saber nada del concurso". Y añade con optimismo: " Es una oportunidad muy buena y no quería dejarla pasar, por eso agradezco tanto la actitud de mi chico que es quien más me apoya".

'Queremos casarnos lo antes posible por el bien de Izan'
Orgullosa de su novio, con quien lleva dos años de relación, asegura que tiene planes de boda: " Eso sí, si las cosas no van más allá en Marina D´Or, porque si salgo elegida Miss España, no podría casarme durante mi año de reinado. Y si no gano, dependerá de mi delegación si me dejan o no me dejan, pero si tenemos intención de casarnos lo antes posible por el bien de Izan". Y al preguntarle por el significado del nombre de su pequeño, explica: "Es el verbo "ser" en vasco. Ni a mi pareja ni a mí nos gustaban los nombres clásicos, así que buscando en Internet encontramos el de Izan. Creo que es un nombre muy común en América, aunque se escribe de otra forma: Ethan".

Aunque durante su estancia en la República Dominicana, Paula pasó unos días de "relax" pero también de mucho trabajo en el Caribe, donde se convirtió en el centro de todas las miradas de los periodistas que viajaron con las "misses", ella no quiere privilegios: " Soy madre y muy orgullosa que estoy de ello, pero lo que no me gustaría es que me beneficiase o me perjudicase a la hora de concursas. Insisto, soy una más. No hay que mirarme de una manera distinta al resto de las chicas. De hecho, cuando ví que se habían cambiado las bases del concurso y me animé a presentarme, me aconsejaron que no dijese nada porque me podía perjudicar por la polémica que había surgido el año pasado con Angela Bustillo. Y les hice caso, aunque sabía que tarde o temprano iba a saltar la noticia porque Salamanca es una ciudad muy pequeña y nos conocemos todos. Lo que peor me sentó es que la noticia la dio una chica de la escuela de modelos en la que estoy y sin mi permiso. No tengo nada que ocultar, es cierto, pero mi intención era no decirlo por si me perjudicaba. Afortunadamente, no ha sido así".

'Cumplo con todos los requisitos para concursar'
Y replica a quienes alegan que una Miss, una señorita, no debe ser madre, diciendo: " Ya lo he dicho en alguna ocasión y lo vuelvo a repetir: Ser una señorita no significa que tengas que estar soltera y sin hijos. Por lo tanto, al igual que mis compañeras, cumplo todos los requisitos para concursar". "Recuperé la figura a los diez días de dar a luz, volviendo a ponerme pantalones de la talla 36", dice Paula Sánchez, que ahora está haciendo el curso de esteticista, confía en que el jurado sepa valorar sus virtudes por ser quien es y no por ser madre: " Soy consciente de que me van a tratar de una manera distinta, pero no sé si será o no por el hecho de ser madre. No voy a negar que tengo más obligaciones que mis compañeras, porque tener un hijo conlleva una responsabilidad muy grande y te ata más, pero se puede compaginar perfectamente con el trabajo. Yo sé dónde están mis límites y hasta dónde puedo llegar como madre y profesional, pero quiero ponerme esos límites yo y no que sean otros quienes me los impongan".

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