Sandra Veiga, Miss Cantabria: 'He conseguido abrir las puertas del certamen a las madres'

Es Sandra Veiga Camarero la mujer que con sus 1,77 metros de altura y sus medidas de 89-61-92, representará a Miss Cantabria en el próximo certamen de Miss España, cuya final se celebrará el próximo uno de marzo. Hasta aquí todo normal.

Pero Sandra, que está pasando estos días unos días de relax en la República Dominicana junto a sus cincuenta y un compañeras, llama la atención no sólo por sus estupendo fisíco sino por ser la mayor de todas las chicas con sus veintiocho años, que "cumplí el pasado treinta de enero", y por ser la primera "miss" que, junto a la representante de Salamanca, puede participar en el concurso de belleza siendo madre: "lo cual me convierte en la "mami" de todos en ambos sentidos, o sea, por ser la mayor de todas mis compañeras y por tener un maravilloso hijo, Jacobo, de ocho años".

A por Miss Universo
Orgullosa de haber conseguido abrir la puerta de los certámenes de belleza a las madres, Sandra asegura que "pese a que he conseguido abrir estas puertas, ahora intentaré abrir también las del concurso de Miss Universo, que, de momento, sigue impidiéndo presentarse a las mujeres que tienen hijos, como es el caso de Paula Sánchez, mi compañera de Salamanca, y el mío, aunque yo también tengo el obstáculo de la edad, ya que el límite está en los veintisiete años. Si hemos conseguido saltar esta barrera en España, ¿por qué no intentar hacerlo en el resto del mundo?"

En el mundo de la moda desde hace cuatro años
De su antecesora, Angela Bustillo, comenta: "la conocí el mismo día que la coronaron, porque yo estaba allí ayudando a vestir a las chicas ese día" y asegura que, pese a la polémica que surgió cuando saltó a la luz pública su maternidad, "estoy convencida que la organización debía saberlo, porque Cantabria es una provincia muy pequeña y nos conocemos todos. Si a ello le sumas que somos muy poquitas modelos, pues imagínate. Todas mis compañeras saben que soy madre y me imagino que a ella le ocurrió igual. De hecho, el año pasado, poco antes del certamen, ya vinieron a mí y me dijeron: ¿Por qué no te presentas al certamen de Miss España? Porque hay otra chica que se presenta y es madre. Pero realmente no sé si pretendían ocultarlo o no, porque no he hablado con Angela de este tema y tampoco es algo que me incumba. Ese era su año y este, el mío, en el que he hecho todo legalmente y he esperado a que se me permitiera presentarme. Lo que hizo Angela me pareció bien, pero, sin ánimo de criticar, yo no hubiese actuado así. Igual que no lo hubiese hecho si no me hubiesen dejado participar por tener veintiocho años".

Aunque no gane, Sandra Veiga da por bien empleada la experiencia vivida, que comenzó en la República Dominicana, a donde viajó junto el resto de compañeras para pasar unos días de relax junto a sus compañeras en el hotel Oasis Hamaca de Boca Chica: "Llevo en el mundo de la moda, que es lo que más me gusta del mundo, desde hace cuatro años, pero después de lo que ocurrió con Angela Bustillo, Miss Cantabria el año pasado, me animé a participar en el certamen de Miss España para intentar ganar y demostrar que la lucha del año pasado sirvió para algo, porque soy de las que piensan que es absurdo que una madre no pueda representar a la belleza española" .

Respecto a las voces alzadas en contra de su participación por el hecho de que una madre no es ya señorita y, por tanto, no puede ser Miss España, Sandra precisa: "Me parece que el hecho de ser una señorita no está relacionado con el hecho de tener o no tener hijos y que, siendo señorita o señorona, qué mas da, tengo todo el derecho del mundo a estar aquí. No creo que sea tan raro, porque no ha habido que esperar mucho para conseguirlo. Tan sólo un año. Y si ha ido todo tan rápido es porque la norma era discriminatoria y no tenía ningún sentido".

Molesta por las opiniones vertidas acerca de que el título de Miss España es incompatible con la maternidad, vamos, que no es lo ideal para atender a un hijo, Sandra apunta que "no me gusta que se me insinúe eso, porque yo no lo haría con nadie, ni siquiera con los periodistas que nos estáis acompañando en este viaje y son padres o madres de familia. Para el caso, es lo mismo. Yo tengo un hijo, Eduardo, que cumplirá nueve años en marzo, pero considero que soy lo suficientemente responsable para saber hasta dónde puedo llegar o hasta dónde no. Además, trabajo en el mundo del ciclismo desde hace cuatro años, como representante del equipo Saunier Duval, y, por motivos de dicho trabajo, paso cien o ciento veinte días fuera de casa y alejada de mi hijo. Y tengo que hacerlo porque tengo que vivir y mantener a mi hijo".

Mi hijo está orgulloso
Al hablar de su hijo, Eduardo, asegura que "está muy contento y orgulloso de tener una madre que es "miss", y, más aún, desde que he empezado a aparecer en la prensa y me han visto sus compañeros de colegio". Madre con diecinueve años, Sandra, recuerda: "Aunque fue un momento difícil, tuve además el apoyo de mi familia. Sin la ayuda de ellos, que me echan una mano con el niño, al igual que mi marido, no podría estar aquí, ni siquiera en el equipo de ciclismo. Porque te aseguro que mi hijo lo es todo para mí y ni siquiera tengo que decir que mi prioridad". Convencida de que el jurado de Miss España la tratará como una más, Sandra Veiga desvela que su principal arma para concursar es que "la seguridad en mí misma, porque creo mucho en mí, aunque soy consciente de que tendré defectos como todas que supongo que quienes formen parte del jurado descubrirán como espero también descubran mis virtudes".

Separada del padre de su hijo, aunque encontró de nuevo el amor al lado de Jacobo hace casi dos años, Sandra asegura que "la relación con el padre es muy buena. Es mi mejor amigo y la persona que compartió conmigo siete años de mi vida, me hizo madre y me convirtió en mujer".

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