Nicolás Vallejo Nágera acude al funeral de su padre sin la compañía de Paulina Rubio

A la misa funeral acudieron familiares y amigos del fallecido como: Roberto Torretta, Natalia Figueroa, Javier Obregón o Pitita Ridruejo

Nicolás Vallejo Nágera acudió ayer, junto a su hermana Samantha y numerosos familiares y amigos cercanos, a la misa funeral ofrecida por el Cardenal de Sevilla, Monseñor Amigo en memoria de su padre José Ignacio Vallejo Nágera en la parroquia San Agustín iglesia de Madrid. Nicolás, ataviado con un traje negro cuya monotonía rompía con una camisa blanca, acudió sin la compañía de su mujer, Paulina Rubio, ya que por motivos profesionales la cantante no pudo estar al lado de su esposo.

Paulina Rubio ha sido el mejor apoyo de Nicolás Vallejo Nágera en estos duros momentos. La cantante no se separó ni un solo momento de su marido el día del fallecimiento de José Ignacio el pasado 2 de enero debido a un infarto, demostrando así la fuerte unión que hay en la pareja.

A la llegada al templo Nicolás prefirió pasar desapercibido y utilizar la puerta trasera de la iglesia junto a su hermana Samantha, quien acaba de dar a luz. En el interior de la paroquía también se encontraba Sabine Déoulède, madre de Nicolás y ex mujer de José Ignacio, ya que ésta se separo de él cuando Nicolás tenía tan solo 3 años de edad. La relación entre madre e hijo es excepcional ya que Sabine ha sido la que ha cuidado en todo momento de él desde el momento en que su padre se desentendió de la vida de sus hijos. Tras la misa, Nicolás prefirió no hacer ningún tipo de comentario en cuanto a su padre y con semblante serio abandonó la iglesia.

A la misa funeral, como dijimos anteriormente, también acudieron numerosos amigos de la familia, entre los que destacaron María y Marta Chavarri, Carmen Franco, el diseñador Roberto Torretta , gran amigo de los Vallejo Nágera, Javier Obregón, quien aseguró que la familia estaba pasando por un duro golpe debido a esta muerte tan repentina e inesperada, el empresario Javier Hidalgo, gran amigo de Nicolás, Natalia Figueroa, quien en esta ocasión acudió sin la compañía de un incondicional marido Raphael, el empresario Pepe Barroso y su mujer, Mónica Silva, Pitita Ridruejo, quien a su salida del templo solo tuvo palabras amables para el fallecido: "Su muerte me sorprendió mucho ya que fue algo totalmente inesperado. Una pena porque él era una persona estupenda. José Ignacio era un hombre muy alegre y simpático y ahora, en esta etapa de su vida, estaba haciendo mucho bien ya que había creado una ONG para ayudar a los ancianos".

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