Ortega Cano encabeza el cortejo fúnebre con el que se ha despedido a su madre

Los restos mortales de doña Juana han sido enterrados en una emotiva ceremonia a la que también han asistido Rocío Carrasco y Fidel Albiac

La familia de Juana Cano volvía esta mañana al tanatorio de la Paz, en Tres Cantos, para asistir al responso privado que se ofició antes de que los restos mortales salieran hacia el cementerio municipal de San Sebastián de los Reyes.

Doña Juana, como la conocían sus vecinos, ha recibido sepultura en el nicho en el que también descansa su marido, Francisco Ortega, al que sus conocidos llamaban "el señor Paco". El cementerio municipal de San Sebastián de los Reyes se encuentra muy cerca de la plaza de toros de la localidad y también muy cerca de la que era la casa de doña Juana, la casa de soltero de José Ortega Cano en la que vivió hasta que contrajo matrimonio con Rocío Jurado. La familia ha querido formar un cortejo fúnebre desde la residencia familiar. El coche fúnebre con el féretro ha ido desde el tanatorio hasta la casa en la que vivió doña Juana, donde se ha iniciado el cortejo.

Un coche que transportaba las coronas enviadas precedía al coche fúnebre tras el que caminaban los familiares, encabezado por José Ortega Cano y su hermana menor, Mari Carmen. En el cementerio les esperaban numerosos familiares y amigos, como Marilí Coll o el torero Paco Alcalde.

Misa oficiada por el sacerdote que casó a Rocío y Ortega Cano
De nuevo, el diestro volvió a vestir de riguroso luto, abrigo, traje, camisa y corbata negras, tal y como llevaba en los meses siguientes al fallecimiento de su esposa. El torero ha estado acompañado de sus hermanos, Paco, Eugenio, Concha y Mari Carmen, y tampoco ha faltado el recuerdo de sus compañeros de profesión. Victoriano Valencia, que fue su apoderado, estuvo ayer en el tanatorio acompañando a la familia. Entre la coronas enviadas al cementerio no ha faltado la suya. Enrique Ponce y Paloma Cuevas también han hecho llegar una corona de su parte. Quizás la más emotiva ha sido la de la única tataranieta de doña Juana, de sólo un año, cuyo bautizo debía haberse celebrado estas pasadas semanas y que se aplazó a causa del ingreso hospitalario de su tatarabuela.

Los dos hijos del diestro, José Fernando y Gloria Camila, han estado estos días en Sevilla y ayer su padre decidió no comunicarles todavía la fatal noticia. José recordaba a su salida del tanatorio: "Era un referente para todos nosotros, no sólo para los hijos, sino también para los nietos, los bisnietos e incluso para la tataranieta. Mis hijos, antes de conocer a su abuela, ya la querían muchísimo para ellos. Era muy importante la figura de la abuela Juana. Estoy triste porque ella se ha ido pero también muy contento por la respuesta a una persona sencilla, noble y trabajadora".

Rocío Carrasco y Fidel Albiac acompañaron a la familia durante todo el día de ayer, y hoy han vuelto a estar con la familia Ortega Cano formando una piña en tan dolorosos momentos. Los dos hermanos de Rocío Jurado, Gloria -que vive en Sevilla- y Amador, acudieron acompañados de sus respectivos cónyuges demostrando que la familia continúa tan unida como en vida de la más grande.

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