Rocío Carrasco acompaña a la familia Ortega Cano en la despedida a doña Juana

La madre de José Ortega Cano ha fallecido esta mañana tras tres semanas de hospitalización

José Ortega Cano se mostró desolado a su llegada al tanatorio de Tres Cantos, donde toda la familia vela a su madre doña Juana, fallecida esta misma mañana. "Tuvo mucho coraje y valentía, no se ha quejado, en eso se pareció a Rocío". Y es que es inevitable que a la mente de Ortega Cano volviera el recuerdo de su esposa fallecida hace más de un año. "Se han ido dos mujeres muy importantes" confesó muy afectado.

La familia no esperaba este rápido desenlace después de que doña Juana, tras tres semanas hospitalizada, hubiera podido abandonar la UCI en los últimos días y se encontraba en una habitación de planta. La esperanza desaparecía esta mañana, cuando a las 7,30 horas la matriarca de los Ortega Cano fallecía en el hospital Santiago Ramón y Cajal de Madrid.

Poco después, sus hijos se trasladaban desde esta clínica al tanatorio de Tres Cantos donde, hasta mañana, recibirán las condolencias de amigos y conocidos. Casi al tiempo que José Ortega Cano y su hermana Mari Carmen llegaban al tanatorio, Rocío Carrasco y su novio, Fidel Albiac, se reunían con ellos. La hija de Rocío Jurado, consciente del duro momento que está viviendo el torero, quiso brindarle su apoyo. La pareja también estuvo en el hospital, si bien esas visitas fueron privadas y nunca hubo imágenes de ellos entrando o saliendo de la clínica. El entierro y funeral se oficiará mañana en San Sebastián de los Reyes, donde vivía doña Juana, en la que fue casa de soltero del torero hasta que contrajo matrimonio con Rocío Jurado.

Tres semanas hospitalizada
Todos sus hijos han estado junto a ella en los que han sido sus últimos días de vida. Cuando doña Juana, de ochenta años, ingresaba en el hospital Santiago Ramón y Cajal de Madrid -el pasado 18 de noviembre- ellos ya eran conscientes de la gravedad del estado de salud de la matriarca de los Ortega Cano.

José Ortega Cano, que vive habitualmente en Sevilla, se trasladó a Madrid en cuanto su madre fue hospitalizada y ha sido el hermano que peor ha sobrellevado peor estos días de incertidumbre. Su hermanos Eugenio y Mari Carmen, más serenos, eran quienes día a día de esta dura semana daban noticias del estado de salud de su madre. Por ellos supimos que doña Juana permanecía intubada, sedada y con respiración asistida mientras se esperaba su recuperación.

"Aunque la esperanza es lo último que se pierde -decían los hermanos del torero- su estado nos hace pensar en un triste final". Mari Carmen tenía fuerzas para agradecer el apoyo y el interés que amigos y familiares habían demostrado por la familia y añadía que su hermano Jose estaba "muy nervioso".

Durante estos días en la clínica, no ha faltado la visita del cuñado del torero, Amador Mohedano que estuvo con su mujer, Rosa Benito. Rocío Carrasco prefirió no ser vista a su llegada al hospital, sin embargo estuvo junto a Jose consciente de lo importante que era para el torero recibir el apoyo de toda la familia.

El pasado día 23, el diestro, en una de sus escasas declaraciones sobre el estado de salud de su madre, confesaba a las puertas del hospital: "Su afección coronaria se le ha complicado con un enfriamiento del pecho. Parece mentira que el pasado domingo estuviéramos todos juntos comiendo con ella, riéndonos y ahora estemos en esta situación".

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