El jugador del Atlético de Madrid, Reyes, celebró el bautizo de su hijo en Utrera

El futbolista y su novia, Ana López, reunieron a sus familias en la localidad sevillana en la que nació el deportista

Aprovechando que su equipo, el Atlético de Madrid, jugaba este fin de semana en tierras andaluzas, el futbolista José Antonio Reyes quiso celebrar el bautizo de su hijo, José Antonio. El deportista se enfrentó el sábado al Almería en un encuentro que acabó con empate a cero. Con mucho mejor resultado, terminó la ceremonia de bautismo de su primogénito que se celebró en Utrera (Sevilla) y en el mismo templo en el que recibió el bautismo el afamado futbolista, la iglesia Santa María de Mesa.

A pesar de vivir en Madrid, Reyes quería que su hijo recibiera su primer sacramento en su localidad natal, Utrera, y a su novia, Ana López, que siente un gran apego a Sevilla, le hacía también muchísima ilusión. Los padrinos del recién nacido fueron sus tíos, Rebeca, hermana de Ana, fue la madrina y tuvo en sus brazos durante toda la ceremonia al niño. Jesús, el único hermano del futbolista, fue el padrino.

El pequeño José Antonio, de un mes, no se quejó en toda la ceremonia, ni siquiera cuando el párroco Diego Pérez derramó sobre su cabeza las aguas bautismales. El oficio religioso, por deseo de los padres, fue muy familiar, la gran fiesta se reserva para el día que el futbolista y Ana, con quién comparte su vida desde hace tres años, se den el ‘sí, quiero’. Una vez terminada, el niño, en brazos del sacerdote, fue ofrecido a la Virgen de la Paz, cuya imagen se encuentra en el templo.

El pequeño José Antonio llevó un clásico vestido de cristianar de organza blanco. Claro que los mayores piropos fueron para su madre, Ana, que sólo un mes después de dar a luz ha recuperado su fantástica figura. La modelo escogió un traje de chaqueta muy sexy, falda tubo ajustada y chaqueta entallada con mucho escote. El futbolista se vistió en marrón, con un traje tornasolado y camisa beige de seda con bordados en el mismo color. Una vez terminada la ceremonia religiosa, la familia festejó el bautismo del pequeño en unos salones de celebraciones que se encuentran a las afueras de Utrera. Ana nos dijo que el pequeño se había portado muy bien durante el transcurso de la celebración religiosa y que es un niño muy bueno que sólo come y duerme.

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