Becker consigue la custodia de su hija, molesto por la educación que le da Ángela Ermakova

'Anna está demasiado delgada porque su madre quiere que tenga el cuerpo de una pequeña modelo. Necesita comer adecuadamente. Yo tomaría otras decisiones en lo que a la niña se refiere'

Contra todo pronóstico hecho hace siete años, Boris Becker llegaba a los juzgados de Londres a finales de la semana pasada con un único objetivo, lograr la custodia de su hija Anna. El deportista ha conseguido la custodia compartida y desde el pasado fin de semana (según la legislación británica) podrá visitar a su hija cuando lo desee y no sólo cuando la madre lo permita.

De las intenciones del ex tenista alemán, sólo se supo públicamente el mismo día de su declaración ante la juez Vera Mayer. El pasado jueves el semanario germano Stern publicaba una entrevista con Becker en la que adelantaba: "Voy a solicitar la custodia de mi hija Anna". Lo que el dos veces ganador de Wimbledon se guardó es que ese mismo día se celebraba en los juzgados londinenses la vista en la que tenía que comparecer junto a la madre de la pequeña, Ángela Ermakova.

Su visita judicial no tuvo nada que ver con la que tuvo lugar en marzo del 2000, cuando la modelo rusa consiguió que Becker reconociera a la niña por la intermediación del Alto Tribunal Civil británico y con pruebas de ADN de por medio. Si en aquel momento, Ángela hizo todo lo posible para conseguir la atención de los medios de comunicación, la semana pasada, los padres de Anna Becker acordaron que su visita a los juzgados tenía que ser lo más discreta posible.

En un principio, estaba previsto que la declaración de Boris y Ángela fuera de dos horas y finalmente se alargó más de seis. Lo que sucedió ante la juez Vera Mayer queda bajo secreto sumarial. Ni Boris ni Ángela han querido hacer declaraciones sobre esto aunque el ex tenista dio algunas pistas en su último libro, Lo que hace fuertes a los niños, publicado la semana pasada en su país.

En él, Boris se lamenta de que Ángela quiere hacer de Anna una "pequeña celebridad". "Mi hija -añade- está demasiado delgada porque su madre quiere que tenga el cuerpo de una pequeña modelo. Necesita comer adecuadamente. Yo tomaría otras decisiones en lo que a la niña se refiere. Me duele el corazón cuando la veo saliendo en televisión como una pequeña muñeca".

Y la preocupación de Boris por la menor de sus tres hijos va más allá: "Me duele verla desfilando en eventos de moda o en televisión. El deber de un padre es proteger a sus hijos. Mi hija ha ganado el derecho de ver a su padre y hermanos regularmente". Ángela ha permitido que la niña desfile en varias ocasiones en pasarelas infantiles de Alemania e Italia y Anna, con sólo siete años, ha sido imagen de una firma de cosmética infantil. Hasta el momento, el ex tenista no ha podido impedir que la niña tenga estas ocupaciones a las que quiere poner fin al haber logrado la custodia compartida.

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