Primera fotografía de la habitación en la que Madeleine fue vista por última vez

Han pasado más de seis meses de la desaparición de Madeleine McCann y por primera vez ha salido a la luz una fotografía de la cama donde dormía la pequeña cuando fue vista por última vez por su madre, Kate, el pasado 3 de mayo. Esta habitación, - al igual que la ventana que da a ella, en la que fueron encontrados rastros de sangre, - ha sido investigada centímetro a centímetro por la policía portuguesa y la británica para encontrar alguna clave que les lleve a conocer qué es lo que le ocurrió a Maddie y resolver por fin el rompecabezas.

Hace un par de semanas, el apartamento fue investigado por segunda vez, en medio de la polémica levantada por la presa, que basándose en fuentes cercanas a la investigación, afirman que la primera vez que analizaron el escenario de la desaparición, muchas pruebas fueron contaminadas con la ceniza de los cigarrillos que fumaron dentro de la habitación algunos agentes.

Mientras las polémicas en torno a este caso no cesan, la prensa británica ha publicado que los McCann, podrían seguir siendo sospechosos oficiales de la desaparición de su hija los próximos quince años. Además, todavía se desconoce qué parte de la declaración quieren cambiar dos de los amigos de Gerry y Kate sobre la noche de los hechos y si puede haber más sospechosos.

Un nuevo testigo asegura haberla visto en Bosnia
Varias han sido las personas que dicen haber visto a Madeleine desde que saltó la noticia de su desaparición. El último testimonio es de un turista británico que asegura que la vio el pasado domingo cerca de la Iglesia de ST. James de Medjugorje, en Bosnia, junto con un hombre y una mujer "de aspecto mediterráneo". Al turista le pareció que guardaba un gran parecido con Maddie y dice que la niña estaba agitada y no paraba de llorar. Decidió acercarse a ella para hablarle y ver si se trataba de la hija de los McCann, pero cuando lo hizo, el hombre con quien iba le tapó la boca, le dijo algo en una lengua que él no conocía y la metió dentro de un coche, mientras la niña decía: "Quiero a mi papi".

Al conocer esta noticia, los detectives privados contratados por los McCann se han desplazado hasta el lugar para recabar más información.

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