Dos amigos de los padres de Madeleine quieren cambiar su declaración policial

Cuando los investigadores e incluso la familia de Madeleine McCann parecía que habían perdido la esperanza de poder averiguar que pasó la noche del 3 de mayo, el caso vuelve a dar un giro de película. Esta vez la sombra de la sospecha vuelve a sobrevolar sobre los amigos con los que Gerry y Kate cenaron la noche de la desaparición de su hija.

Desde un primer momento la policía portuguesa sospechaba que los amigos de los McCann podrían tener la clave para resolver el caso, ya que sus declaraciones eran contradictorias. Pues bien, esta teoría de los agentes, que salió a la luz a través de la prensa portuguesa y la británica, parece que cada vez toma más peso.

Dos de los amigos de Gerry y Kate, cuya identidad no ha sido revelada, quieren cambiar la declaración inicial que hicieron a la policía. Los abogados de la pareja comunicaron anoche su deseo de volver a ser interrogados para contar la verdad. Estas dos personas no quieren que se sepan sus nombres por miedo a ser presionados por los McCann. Según apuntan algunos medios de comunicación este cambio de actitud podría deberse a que la policía podría declarar sospechosos a cuatro de ellos.

Se barajan siete nombres, ellos y los McCann son los llamados Tapas Nine: David y Fiona Payne, Russell O’Brien, Jane Tanner, Matthew y Rachel Oldfield, y Dianne Webster. Al parecer, ellos podrían ayudar a resolver el caso de una de las desapariciones más polémicas de la historia.

Por su parte los padres de Maddie siguen defendiendo la teoría del secuestro e incluso han contratado sus propios detectives privados, quienes dicen que siguen la pista de la pequeña en Marruecos. Sin embargo, el jefe de la investigación criminal de la policía portuguesa considera que el trabajo que han hecho con la Fundación Madeleine podría haber puesto en peligro la vida de la niña.

Los sospechosos mensajes de Gerry McCann
La prensa británica asegura que la policía portuguesa está intrigada por el contenido de 14 mensajes de móvil que Gerry envió durante la cena con sus amigos en el Tapas Bar del complejo hotelero Ocean Club. Al parecer, los agentes saben a quién iban dirigidos, pero están estudiando su "misterioso" texto.

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