La Policía busca el cuerpo de Madeleine McCann en un lago cercano a Praia da Luz

La Policía portuguesa sigue trabajando sin tregua para encontrar a Madeleine McCann. Ahora rastrean un lago, basándose en las declaraciones de una empleada del un recinto hotelero Ocean Blue que asegura que la noche del tres de mayo vio como un hombre tiraba allí un bulto grande. La Policía Judicial portuguesa comenzó ayer la búsqueda de la niña en el bosque del lago Barragem da Bravura, a 20 kilómetros de Praia da Luz, ya que el jefe de la investigación, Paulo Rebelo, cree que no buscó detenidamente en esta zona. A su vez, los agentes reconstruyen lo que hicieron los padres y los amigos en los días posteriores a la desaparición, aunque tampoco descartan la hipótesis del secuestro. Las huellas frescas de Madeleine que la madre dice que encontró en la cama de la pequeña y la posición de las sábanas, -estaban como ella las había dejado-, podrían evidenciar que fue secuestrada con vida, aunque también analizan otras huellas con sangre halladas en el apartamento y en el coche que los McCann alquilaron 25 días después y que, según la prensa portuguesa, podrían ser de Madeleine.

También se está buscando a la pequeña en los archivos de una red de pederastas que fueron detenidos la semana pasada. Aunque esta detención no tuvo nada que ver con el "caso Madeleine", varios agentes están revisando miles de fotografías y vídeos para ver si entre esos niños se encuentra Maddie. Ante esta noticia, los padres de la pequeña, Gerry y Kate, dijeron anoche que por un lado estaban preocupados porque su hija hubiera sido secuestrada por esta banda, pero por el otro volvían a recuperar la esperanza de encontrar a Madeleine con vida. "Continuamos teniendo esperanza y rezamos porque Maddie sea encontrada viva y en buen estado", señalaban los McCann.

A pesar de las nuevas líneas de investigación los padres de Madeleine siguen siendo los sospechosos oficiales, junto a Robert Murat. Los resultados de AND de las huellas y el pelo hallados en el apartamento en el que se alojaban y en el coche que alquilaron días más tarde, podrán revelar qué pasó con la pequeña. Por el momento, la Policía no descarta ni la hipótesis del secuestro ni la de la muerte de Maddie e intentar juntar todas las piezas que les lleven a descubrir qué sucedió la noche del 3 de mayo.

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