La última tarde de toros de Jesulín de Ubrique

El diestro, vestido de blanco y oro, dijo ayer adiós a los ruedos españoles en la plaza de la Misericordia, Zaragoza

Si hace un mes Jesulín de Ubrique se despedía de la plaza de su pueblo natal entre el calor del público, esta vez han sido los zaragozanos quienes han abarrotado las gradas para mostrar al diestro su cariño en su última tarde de toros. No faltó su incondicional María José Campanario ni su madre, Carmen Bazán. El diestro, vestido de blanco y oro, colores con los que hace 17 años debutó como matador en la localidad francesa de Nimes, se despidió ayer del traje de luces en la plaza de la Misericordia, Zaragoza, coincidiendo con el día del Pilar. Con 25 años ya hizo un intento de retirarse, pero ayer, con 33, el torero aseguró que, esta vez, el adiós es definitivo.

Jesulín de Ubrique, que llegó a organizar en el pasado tres corridas exclusivamente para mujeres, logró congregar entre el público a más público femenino del acostumbrado, y éste no dejó de animar al diestro y lanzarle piropos. Entre las féminas se encontraban su mujer y su madre, quienes siguieron cada faena del diestro, quien compartió cartel con 'El Cid' y César Jiménez, con atención. Eso sí, no pudieron evitar distraerse cuando unas seguidoras de Jesulín hicieron una cadena de sujetadores para llamar la atención del torero.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue cuando el diestro se arrodilló para coger un poco de arena de La Misericordia, que besó con el puño cerrado y se guardó de recuerdo. El torero brindó su primer toro al apoderado Pepe Luis Segura, quien salió al ruedo a agradecer el gesto. El segundo, a su cuadrilla. En la plaza de toros de Ubrique, el pasado 17 de septiembre, el diestro ofreció una de sus faenas a su madre y otra, la quinta, a su mujer.

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