La baronesa Thyssen: 'Entre mi hijo y yo no habrá un gran distanciamiento jamás'

Carmen Cervera acudió a la inauguración de la exposición de los maestros alemanes Durero y Cranach, en compañía de Francesca de Habsburgo, la única hija del barón Heinrich Thyssen-Bornemisza

La baronesa Thyssen y Francesca de Habsburgo, la única hija del barón Heinrich Thyssen-Bornemisza, acudieron juntas al Museo Thyssen para inaugurar la exposición de dos grandes maestros del Renacimiento alemán: Alberto Durero(1471-1528) y Lucas Cranach el Viejo (1472-1553). Dos poderosos artistas que con su obra recrean los cambios radicales en todos los ordenes de la vida, con la transición de la Edad Media al Renacimiento. La muestra, que la baronesa ha calificado de magnífica, reúne 234 obras entre pinturas, dibujos, estampas, orfebrería, diseños, armaduras y otros objetos decorativos de guerra o de caza y estará abierta al público hasta el 6 de enero. Carmen Cervera que acudió a la inauguración de la colección con un elegante traje blanco, ha atribuido el mérito de la muestra a su marido el fallecido barón Thyssen, al que ha calificado como: "Un gran mecenas del arte, y una persona fuera de serie".

Carmen Cervera recorrió la exposición de estos dos maestros al lado de Francesca, a la que hacía una larga temporada que no veía y de la que la baronesa sólo tuvo palabras amables hacia ella: "Francesca y yo somos muy amigas, bueno es familia mía. Hace un tiempo que no la veía y ahora voy a aprovecharlo". Por su parte Francesca aseguró a los medios que no iría a la boda de Borja: "no iré a la boda porque no estoy invitada". Tras recorrer la galería y disfrutar de las impresionantes obras de arte de los dos alemanes, Carmen admitió que sigue estando muy comprometida con el asunto de la remodelación del eje Prado-Recoletos: "Yo sigo igual y sigo persiguiendo, osea que ¡No a la tala!". Tras estas declaraciones, y con el rostro algo más serio, la baronesa habló del libro de memorias que había escrito el ex novio de Francesca, David R.L. Lichtfield: "He intentado leerlas pero me ha resultado imposible, todo lo que dice es mentira. No vale la pena perder el tiempo leyendo cosas así. Yo me estoy encargando de escribir mis memorias y las de mi marido, aunque no tengo claro todavía cuando verán la luz, eso sí serán muy extensas, así que serán al menos dos tomos".

'Mis gemelas están preciosas y ya dicen mamá'
La baronesa Thyssen también habló con una amplia sonrisa de sus dos pequeñas. "Las niñas son divinas y estoy feliz con ellas. Son muy ricas y dulces, además ya empiezan a decir ‘mamá’. Son como ‘Angelitos del cielo’. La relación de Borja con ellas es maravillosa". Carmen no ha fijado la fecha del bautizo de las niñas todavía: "aún no lo tengo claro, será cuando acabe todo el follón". Por otro lado, la baronesa intentó esquivar cualquier pregunta de los medios relacionada con la boda de su hijo aunque antes de abandonar el museo, reconoció que su postura sigue siendo la misma y que no asistirá al enlace. " Las cosas pasan como tienen que pasar y hay que aceptarlas. Son cosas de la vida". " Me encantaría dar vuelta atrás. Si pudiera cambiar el transcurso de los acontecimientos respecto a la boda de Borja, cambiaría todo". A pesar de estas palabras Carmen apuntó: " La relación de mi hijo no tiene que volver a la normalidad porque nunca se ha estropeado. Entre mi hijo y yo nunca habrá un distanciamiento grande jamás". Tras abandonar el museo Francesca y la baronesa Thyssen en compañía de una amiga, acudieron a cenar a La Trainera, un establecimiento madrileño especializado en marisco.

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