Paris y Nicky Hilton, dos hermanas cada día más opuestas

La menor de las Hilton ya no quiere parecerse a su hermana y adopta su propio estilo

La siempre paralela vida de las hermanas Hilton está empezando a cambiar. En los últimos meses, Nicky, fan número uno de su hermana Paris, no la acompaña tanto a las fiestas, se ha diferenciado cambiando el color de su pelo e incluso ya no coordinan su vestuario en las escasas salidas que hacen juntas. La vida de las dos hijas de Katy y Rick Hilton empieza a ser cada día más opuesta.

Paris fue la gran ausente en el desfile de su hermana menor con su colección de ropa Chick by Nicky Hilton en la Semana de la Moda de Nueva York. Cuando terminó la presentación, que fue todo un éxito, Nicky posó con sus padres pero faltaba su hermana. La menor de las Hilton quiere ser una empresaria de éxito y si bien su cadena de hoteles, Nicky O, no parece seguir adelante, su línea de ropa y la parte inmobiliaria de sus negocios van viento en popa. Los resultados económicos tampoco le fallan a Paris aunque por motivos muy distintos. La rica heredera saca partido de sus múltiples escándalos, su asistencia a fiestas e intenta ser respetada como cantante. Paris es modelo, actriz, cantante, además de empresaria inmobiliaria y dar mucho que hablar.

Katzenberg vs.Väggo
Los distintos derroteros profesionales de las Hilton no son más que un ejemplo de su también distinta vida personal. Tras un primer tropezón (su boda relámpago en una noche loca con Todd Meister), Nicky se repuso de este traspiés y desde hace un año mantiene un sólido noviazgo con David Katzenberg, ex de la actriz Mary Kate Olsen e hijo de Jeffrey Katzenberg, cofundador de la poderosa productora Dreamworks. Mientras tanto, su hermana mayor, de 26 años, no encuentra la estabilidad necesaria en su vida sentimental. Su última conquista es el modelo sueco Alex Väggo, un modelo de veinte años que también ha trabajado como repartidos de pizzas en Los Ángeles.

Estas diferencias en su forma de vida se marcan todavía más en su vestuario. A Paris le encanta llamar la atención y su ropa es su carta de presentación. Jamás se le ve repitiendo modelo, le gustan las faldas muy cortas, los colores chillones y cualquier prenda que huya de lo convencional. Su hermana, en cambio, prefiere la ropa más cómoda, simple y elegante sin perder su estilo juvenil. Nicky es más discreta y así lo manifiesta con su vestuario.

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