Borja Thyssen no podrá casarse con su novia Blanca Cuesta en el esquileo de Cabanillas

El obispado de Segovia no concede la autorización para celebrar allí el matrimonio

Borja Thyssen no podrá finalmente contraer matrimonio religioso con su novia Blanca Cuesta el día 13 de octubre, tal y como tenían previsto. Al menos no será en el lugar que habían elegido: el esquileo de Cabanillas, del siglo XVII, que es un espacio utilizado principalmente para celebraciones de boda.

El obispo segoviano, Luis Gutiérrez ha asegurado que desde el obispado: "no se concede autorización para celebrar matrimonios en capillas privadas de ningún género y, por lo mismo, dicha boda no se puede celebrar canónicamente en dicho lugar.

Esta negativa del obispado impide la celebración de la boda religiosa en El Esquileo, donde Laura Ponte y Beltrán Gómez-Acebo celebraron el banquete de su enlace. El esquileo es un lugar utilizado habitualmente como lugar de celebraciones.

Este comunicado remitido por el Obispado de Segovia supone un traspiés definitivo a la boda religiosa de Borja y Blanca que no contaba con la aprobación de la madre de él, la Baronesa Thyssen. Carmen aseguró la semana pasada que no pensaba asistir a la boda de la que decía: 'Es muy precipitada'. Además, añadía: "Hubiera querido para Borja una chica normal, tal vez humilde, pero trabajadora y que le quisiera".

Discreta reunión familiar
Intentando solventar este enfrentamiento, madre e hijo se reunieron discretamente en Sant Feliu para llegar a un acuerdo. En este encuentro, del que informa detalladamente la revista ¡HOLA! esta semana, estuvo también presente Blanca Cuesta, y la baronesa les habría expresado su deseo de que el enlace se pospusiera hasta el verano, una vez haya nacido el hijo de la pareja. Sin embargo, a pesar de estar los tres en la citada reunión, Carmen ha asegurado a un programa de televisión que entre ella y Blanca no medió palabra alguna.

Más sobre: