La policía declara a Kate McCann sospechosa en la desaparición de su hija Madeleine

Gerry, su marido: 'Mi mujer es completamente inocente'

La familia McCann continúa creyendo que Maddie está desaparecida y asegura que la nueva línea de investigación de la policía lusa no hace más que entorpecer la búsqueda de su hija, desaparecida el pasado 3 de mayo en Playa de la Luz (Portugal). En las últimas horas, las acciones de la policía portuguesa han dado un giro de ciento ochenta grados y ha puesto a los padres de la niña británica, Kate y Gerry, en el punto de mira.

Kate prestó declaración ayer durante cerca de once horas y esta mañana, a las once, volvía al Departamento de Investigación Criminal de Portimao, al sur de Portugal, para continuar con su declaración. Esta tarde, se ha dado a conocer que Kate ha declarado en calidad de sospechosa por lo que iba acompañada de su abogado. Carlos Pinto de Abreu, y, también, por primera vez, por separado de su marido, Gerry, que ha llegado a comisaría, para prestar declaración, a las tres y media de hoy.

El mensaje de Gerry McCann
Con las sospechas recayendo en el entorno más cercano de la familia, el padre de Madeleine, Gerry, se ha defendido antes de su declaración con un mensaje dejado en la página http://www.findmadeleine.com en el que insiste en la inocencia de su mujer:
"Todo el mundo sabe que Kate ha declarado como testigo ante la policía portuguesa hoy. Esta es la segunda vez que Kate ha sido interrogado y, aunque ha sido un largo día hasta la medianoche, ha sido más corta que mi segunda declaración que duró trece horas. La insinuación de que Kate esté implicada en la desaparición de Madeleine es ridícula. Cualquiera que sepa algo de lo sucedido el 3 de mayo sabe que Kate es completamente inocente. Hemos luchado para llegar adonde estamos ahora y no pararemos hasta encontrar a Madeleine".

Kate, abucheada al llegar a la comisaría
El hecho de que la madre de Maddie declarara como sospechosa fue adelantado por la portavoz de la familia, Justine McGuinness, antes de que la policía lo diera a conocer. Al ser llamada a testificar como sospechosa, Kate no tiene porqué declarar contra sí misma, puede no responder a todas las preguntas y puede tener la asistencia de un abogado. Al parecer, el letrado Pinto de Abreu le habría informado de la posibilidad de que fuera inculpada hoy en la muerte de su hija. Kate ha tenido que escuchar ayer y hoy los abucheos de cientos de personas congregadas a las puertas de la comisaría portuguesa.

Por su parte, la portavoz ha asegurado a distintos medios de comunicación británicos que la familia está desconcertada por esta nueva línea de investigación: "Kate está conmocionada y sorprendida de distintas formas. Primero de todo, porque una acusación de este tipo pueda hacerse contra ella. Y, obviamente, está preocupada porque pueda obstaculizar nuevos intentos para encontrar a Madeleine".

¿Detenciones en las próximas horas?
Según ha publicado la prensa portuguesa, la decisión de tomar una nueva declaración a los padres de Madeleine responde al resultado de las últimas pruebas forenses remitidas al Reino Unido. Se trata de unos restos de sangre en el apartamento y olor a cadáver en pertenencias de los McCann que perros especialmente adiestrados en Gran Bretaña encontraron el pasado mes de agosto y que, según el portavoz policial Olegario Sousa, serían determinantes a la hora de practicar detenciones en las próximas horas. Sousa declaró que están "muy satisfechos" con el resultado de estos últimos análisis que podrían resolver la desaparición de la niña británica.

El círculo se estrecha cada vez más sobre los íntimos de los McCann y las personas que esos días de vacaciones estuvieron más cerca de la familia.

Desde el Reino Unido, el resto de la familia sigue Philomena McCann, tía de Madeleine, aseguraba a la televisión Sky news: "Están sugiriendo que Kate, de algún modo, mató accidentalmente a su hija, que escondió el cadáver y después se deshizo de él. Nunca he oído nada tan completamente absurdo sobre mi familia" Hasta el momento, el único sospechoso oficial era Robert Murat, vecino del apartamento en el que Maddie, sus padres y sus hermanos gemelos, de dos años y medio, pasaban sus vacaciones. Los McCann, médicos de profesión, se habían trasladado a Playa de la Luz junto a unos amigos para pasar unos días de descanso. La noche de la desaparición de la mayor de sus hijos, los tres niños dormían en el apartamento vacacional mientras los padres cenaban en un restaurante cercano con unos amigos.

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