La familia de José Luis de Vilallonga se reúne en Barcelona para darle el último adiós

Syliane Stella, su hijo Fabricio y John, hijo mayor del Castellvell asistieron a la misa funeral oficiada en el santuario de Sant Antoni de Padua

El funeral por el escritor y aristócrata José Luis de Vilallonga, fallecido el pasado jueves en su casa de Mallorca, reunió a sus familiares en el santuario Sant Antoni de Padua, en Barcelona, donde, desde ayer, sus cenizas descansan en el panteón familiar.

Los restos mortales del marqués de Castellvell fueron incinerados este fin de semana en el tanatorio mallorquín Bon Sosec y el lunes su ex esposa, Syliane Stella, viajaba a la Ciudad Condal para cumplir con el último deseo del escritor. Syliane fue durante veinticinco años la mujer de Vilallonga y ha sido quién le ha atendido en sus últimos meses de vida. De hecho, el polifacético aristócrata se trasladó a Mallorca para poder estar más cerca de ella. Durante el funeral, Syliane ocupó un lugar preferencial junto a la hermana del fallecido. Con ellas estaba Fabricio, el hijo que Syliane tuvo con Michel Pastor pero al que José Luis consideró siempre como hijo propio.

Entre las trescientas personas que acudieron a la ceremonia religiosa, estaba asimismo el marido de Syliane, el pintor Jorge Bascones. John, hijo mayor de Vilallonga, asistió al funeral por su padre a pesar de que las relaciones entre ellos nunca fueron del todo buenas, especialmente tras la publicación del libro Vilallonga, mi padre: tal como lo conocí. Los dos únicos hijos del escritor nacieron en su matrimonio con Priscilla Scott- Ellis, de quién se divorció en 1972. El mayor asistió al oficio religioso en memoria de su padre, en cambio la menor, Carmen, no pudo acompañarle ya que vive en Nueva Zelanda.

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