Isabel Pantoja rompe su silencio tras su detención

'La vida es maravillosa y hay que disfrutarla cada día. Estoy feliz', dijo exultante la tonadillera, durante la rueda de prensa que ofreció en Caracas

Desde que fuera detenida el pasado 3 de mayo por un presunto delito de blanqueo de dinero, dentro del marco de la "Operación Malaya", Isabel Pantoja no había vuelto a hablar con los medios de comunicación, hasta ayer, a su llegada al aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, de Caracas, donde se dispone comenzar su gira americana. "Vengo con mi voz, mi cariño, mi arte y con todo el respeto del mundo cada vez que vengo a estos países", dijo sonriente la tonadillera al bajar del avión. A la pregunta sobre qué significaba para ella Julián Muñoz no quiso responder. Su rostro cambió y fue su hermano Agustín quien le dijo a los periodistas que ya no hicieran más preguntas.

A su llegada al hotel, escoltada por más de cinco coches y rodeada de guardaespaldas, Isabel fue recibida con un ramo de flores y de nuevo sonriente dijo: "Estoy muy cansada del viaje, pero tengo muchas ganas de cantar". Horas ´más tarde ofreció una rueda de prensa en la que vetó a los medios de comunicación españoles y también consiguió que no se filtrara ninguna de las imágenes allí tomadas. Hasta entonces, sólo la habíamos escuchado en sus conciertos agradecer a todos sus seguidores su apoyo incondicional.

"La vida es maravillosa y hay que disfrutarla cada día. Estoy feliz", respondió exultante la cantante ante una pregunta sobre los cambios que han sucedido en su vida en los últimos siete años. En este encuentro con la prensa venezolana Isabel habló consternada sobre el terremoto de Perú: "Estoy muy preocupada por Perú, voy a participar en un homenaje que se hará por las víctimas, yo sé lo que es sufrir". También habló de su hijo Kiko: "Lo de ser abuela dejémoslo para más adelante. No por mí, sino por mi hijo que es todavía muy joven". Muy tranquila, relajada y sonriente, respondió a las preguntas de los allí presentes y comentó que no tiene pensado escribir todavía su biografía, porque asegura: "Como mejor digo las cosas es cantando".

Silencio en el aeropuerto de Madrid
Muy distinta, sin embargo, fue su actitud en el aeropuerto de Madrid Barajas, antes de partir hacia Venezuela. La tonadillera, con semblante serio y acompañada por su hermano Agustín y María Navarro, no quiso responder ni una sólo pregunta de los periodistas que allí se encontraban.

Hacía siete años que no actuaba en tierras venezolanas y para poder emprender su gira, Donde el corazón me lleve, ha tenido que pedir el permiso para poder salir de España, ya que al estar en libertad bajo fianza por su presunta implicación en un delito de blanqueo de dinero, no podía abandonar el país sin previo aviso. La tonadillera ofrecerá allí dos conciertos, el viernes y el sábado, y después viajará a Puerto Rico y a Miami.

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