El hijo de Palomo Linares y la hija de Dámaso González se casan en Aranjuez

Miguel Palomo Danko y Marta González se dieron el sí quiero en la Real Capilla de San Antonio, ante más de 500 personas del mundo del toro, la política, las finanzas y el espectáculo

Dos grandes familias del arte taurino se dieron cita la tarde del sábado para acudir al enlace de Miguel Palomo Danko, hijo del torero Palomo Linares y la diseñadora Marina Danko, y Marta González, hija del torero Dámaso González y Feli Tarruella de González. Miguel y Marta se dieron el sí quiero en la Real Capilla de San Antonio, frente al palacio de Aranjuez, ante más de 500 personas del mundo del toro, la política, las finanzas y el espectáculo. Marta González lució para la ocasión un elegante pero sencillo vestido de novia diseñado por Rosa Clará, que combinó con unos bellos pendientes de la colección de Marina Danko, que ésta le regaló el día que se enteró que se iba a casar con su hijo. La fecha elegida para el enlace fue bastante significativa ya que era la víspera de la noche de San Juan, un día muy importante para Marta, ya que ella es alicantina y siempre ha vivido con mucha pasión esta noche del año.

Marta contó en este día tan especial con unos pajes de excepción, entre los que se encontraba Valentina, hija del presidente de Colombia, Andrés Pastrana; Sofía, hija de José Bono; Gloria Camila, hija de José Ortega Cano, y Paula, sobrina de la novia. Una vez finalizada la ceremonia, los recién casados y todos sus invitados se dirigieron a celebrar la fiesta nupcial a la finca "El Palomar".

Miguel y Marta se conocieron cuando tan solo tenían cinco años en la misma finca donde anoche celebraron el banquete de bodas debido a la amistad que mantenían sus padres, aunque con el paso del tiempo cada uno marchó por caminos distintos para realizar sus respectivas carreras y apenas se volvieron a ver en un par de ocasiones, hasta que hace cinco años volvieron a reencontrarse. Este reencuentro de cuento tuvo lugar en una plaza de toros ya que en ese momento Miguel era novillero, profesión que dejó de lado para dedicarse al mundo de las finanzas, allí mientras toreaba vio en las gradas a Marta y le lanzó un precioso ramos de flores a sus brazos que con anterioridad le habían lanzado a él por su buena faena, declarándole su amor. A partir de ese momento, no volvieron a separarse.

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