Lara Dibildos y Álvaro Muñoz Escassi celebraron el bautizo de su hijo por separado

Hace una semana se confirmaba la ruptura de su relación

Lara Dibildos estaba guapísima y radiante al llegar el pasado sábado a la iglesia Santa María de Canaá, en Pozuelo de Alarcón, con su hijo Álvaro en brazos. Era el día de la celebración del bautismo del pequeño, de tres meses, nacido en su relación con el jinete sevillano Álvaro Muñoz Escassi. Sólo unos días antes, se había confirmado que la pareja había roto definitivamente, si bien se aseguraba que se trataba de una ruptura amistosa. Decíamos que Lara llegó sola con su hijo menor, muy cerca de ella su madre, Laura Valenzuela, que lució un traje de chaqueta rosa palo. Sorprendió que no llegara con ellas Álvaro que entró al templo poco después, con gesto muy serio, paso rápido y junto a su amigo Rosauro Baro.

Tras la ceremonia, Lara volvió a posar con su hijo pequeño en brazos y sin Álvaro padre. Lara llevaba un vestido de color beige adornado con una gran flor marrón y un amplio chal cubriéndole los hombros. Estaba muy sonriente y nada hacía pensar que entre ella y el padre del pequeño hubiera la más mínima desavenencia. Es más, nos comentó que el precioso faldón de cristianar que llevaba su hijo era el mismo con el que había recibido las aguas bautismales el jinete sevillano.

La sorpresa llegó cuando los padres celebraron la ceremonia de bautismo por separado. Lara se trasladó con sus familiares e invitados, unas sesenta personas, al restaurante José Luis mientras que Álvaro junto a sus padres y hermanos almorzó en un restaurante del barrio de Salamanca de Madrid. Con tales hechos sobran las palabras. El recién nacido estuvo con su madre, su abuela y su hermano Fran, nacido en el matrimonio de Lara con Fran Murcia. El pequeño Álvaro vive en Madrid con su madre y su hermano mayor mientras que su padre continúa residiendo en Sotogrande, donde entrena diariamente con sus caballos.

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