Los herederos de Rocío Jurado desmienten con un comunicado que haya una mala relación entre ellos

Tras la firma del reparto del legado de la cantante

Tras la firma del reparto de la herencia de Rocío Jurado, y ante los rumores levantados en las últimas semanas, tanto sus herederos como la albacea, Ana Iglesias, han enviado sendos comunicados aclarando lo que realmente ha sucedido. Para Rocío Carrasco, José Ortega Cano, Amador y Gloria Mohedano es muy importante que quede claro que la unión familiar es lo primero y así lo manifiestan. "Somos conscientes de lo que dispone la Ley, que hemos aceptado, acatado y aplicado. La ya famosa finca Los Naranjos se divide en cinco partes con porcentajes decididos también de forma unánime. Ante todo queremos comunicar que lo que ha primado por encima de posibles intereses personales ha sido el mantener la unión familiar que era lo que siempre quiso Rocío Mohedano Jurado. Queremos dejar constancia de que todos los comentarios que se han realizado sobre el malestar existente entre nuestras familias Ortega Cano, Rodríguez-Mohedano, Mohedano-Benito y Albiac-Carrasco son y han sido totalmente falsas".

La partición de Los Naranjos
La finca que Rocío legó a sus hermanos, Gloria y Amador, muy cerca de Chipiona se repartirá finalmente en cinco partes con distintos porcentajes. Un seis por ciento será para cada uno de los hijos de Rocío y José Ortega Cano. Su heredera universal, su hija mayor, recibirá en doce por ciento de esta finca ya que además será quién se haga cargo de las deudas pendientes, es decir, de la factura del hospital de Houston en el que la cantante fue tratada y de alguna hipoteca pendiente. Amador Mohedano percibirá un treinta y ocho por ciento de esta finca, el mismo porcentaje que su hermana Gloria.

La respuesta de la albacea
Ana Iglesias Gil de Bernabé, la amiga y vecina a la que Rocío designó albacea, administradora y contadora partidora de la herencia, explica por que no se ha resuelto el legado tal y como Rocío expuso en el testamento. "A la vista del elevado número de los legados -expone la albacea- y de la importancia y cantidad de los bienes que incluían, ya que en acto mismo de la lectura del testamento informé a los beneficiarios que la ley impide que se puedan adjudicar a quienes no son legitimarios -en este caso, los hijos y el cónyuge viudo- bienes que superen un tercio del total del haber hereditario".

Luego continúa: "Al efectuar el reparto de los bienes de la herencia, y para cumplir la ley, me he visto obligada a reducir los legados. Reducción que he hecho con total independencia, dentro de las facultades que me otorgan el testamento y las leyes, y de la forma que he considerado más conveniente para los intereses de todos los implicados, quienes confirmaron la escritura notarial de partición de la herencia".

El último punto de la albacea es el que más polémica ha levantado ya que de él se podría interpretar que, efectivamente, ha habido, desavenencias e intereses en la familia: "A mi modo de ver algunas manifestaciones realizadas después de haberse aceptado las operaciones particionales, no sólo van en contra de la voluntad que Rocío manifestó en su testamento, sino que contradicen los valores de los que hizo gala durante su vida. Por eso, me resulta difícil entender que la generosidad que mostró con sus hermanos y sobrinos puede acabar volviéndose contra ella ya que lejos de unir a la familia, está provocando el efecto contrario, o, por lo menos esa es la impresión que trasciende a los medios de comunicación".

Más sobre: