La familia de Rocío Jurado firma hoy el acuerdo de reparto de la herencia

Días antes del primer aniversario del fallecimiento de la artista, han estipulado la división del legado

Los herederos de Rocío Jurado se reunieron ayer por la mañana ante el notario con el fin de llegar a un acuerdo sobre el reparto del legado de la cantante, todavía sin distribuir cuando faltan tres semanas para que se cumpla el primer aniversario del fallecimiento de la cantante.

Ayer se llegó al acuerdo y esta mañana la familia se ha reunido de nuevo para firmar el documento. Al parecer, ha habido muy pocas variaciones respecto a lo estipulado en la última voluntad de la artista. Los escasos cambios se deben a la delimitación de algunos puntos que no estaban claros. En su testamento, Rocío Jurado declaraba heredera universal a su hija mayor, Rocío Carrasco. Para ella son los derechos de todas sus canciones, un apartamento en Miami, la mitad de otro apartamento en la misma ciudad que la cantante había comprado con José Ortega Cano, una finca entre Chipiona y Rota, y las joyas de su madre. Entre ella y sus hermanos pequeños, José Fernando y Gloria Camila, debe repartirse a partes iguales el dinero obtenido con la venta de la casa de La Moraleja. La venta de Montealto no podrá ser a ningún familiar, por decisión de La más grande.

A su viudo, Ortega Cano, le legó su parte en la ganadería ‘Yerbabuena’ mientras que para su hermana Gloria es la casa de Chipiona. La finca ‘Los Naranjos’, también en Cádiz, es para los dos hermanos de Rocío, Gloria y Amador, y a él le legó, además, una nave industrial. A su ahijado Fernando, hijo de Amador, le dejó otra nave industrial mientras que para Juan de la Rosa, su leal amigo y secretario, fue el chalé adosado de Chipiona en el que vivió hasta su muerte, el pasado mes de enero.

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